Cuando Fomento da tormento

LUGO

Crónica | Polémica por las infraestructuras La decisión del Gobierno de no aportar fondos para el tramo de la autovía Ferrol-Vilalba crea preocupación en la comarca por la importancia que tendrá su construcción

20 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Algunas decisiones son tan importantes por sus expectativas y por el ambiente que generan, que su situación previa suscita más animación que su celebración. Por ejemplo, el que esté libre de haber sucumbido a las tentaciones de la publicidad en los días previos a la Navidad que tire la primera piedra. De la misma manera que la publicidad nos transporta a un mundo futuro, la política se mueve en ámbitos que conjugan presente y futuro por la trascendencia de los asuntos que algunas veces se tratan. Así ocurre en Terra Chá y en toda Galicia cuando se habla de algunas infraestructuras de las que se espera algo tan necesario como pendiente: que el territorio situado al oeste de Asturias y de Castilla y León no sea sinónimo de aislamiento. A romper esas carencias debe contribuir la futura autovía Ferrol-Vilalba, de cuya construcción depende la futura comunicación de A Mariña Occidental, Ortegal y Ferrolterra con la Transcantábrica. Así las cosas, la noticia que anunció anteayer Fomento, que no aportará fondos para la obra, generó preocupación en la comarca chairega. No hay que olvidar que su construcción situará a Xermade y Vilalba en una situación privilegiada, cerca de las dos autovías. El alcalde de Xermade, el popular Tomás Rodríguez, explicó que la decisión suponía un revés -«Pode ser unha das peores noticias para nós», dijo-, pero dejó una puerta entreabierta para rectificaciones -«Esperemos que Fomento recapacite», agregó-. Su homólogo vilalbés, Agustín Baamonde, destacó que la medida era un grave contratiempo para el norte de Lugo y de A Coruña, y anunció que en el próximo pleno, previsiblemente, se adoptará algún pronunciamiento. «Ou o PSOE rectifica, ou comete un desprezo absoluto con Galicia», dijo. Mientras tanto, unos y otros soportan el tormento de ver cómo el siglo XXI no ha llegado a las vías de comunicación.