La seis Antiguos trabajadores de la fábrica de chocolate reclaman poder trabajar para Chocoal o que les abonen las indemnizaciones por despido
19 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La comercialización por parte de Chocoal, con sede en El Cotelo, Villafranca del Bierzo, de los mismos productos que Chocolates Carmiña, dio pie a parte de la antigua plantilla de esta fábrica lucense a presentar una demanda en la que reclaman su derecho a incorporarse a la firma del Bierzo, en las mismas condiciones económicas y laborales que mantenían en la empresa de Mauricio Posada Veiga. Pretenden que la nueva empresa les pague los salarios dejados de percibir desde el 30 de junio del año 2003, en que cerró Carmiña, hasta la fecha en la que se reincorporen a la nueva firma. Pero, subsidiariamente, los cinco operarios reclaman que se reconozca el derecho de los trabajadores a percibir una indemnización de 45 días de salario por año trabajado. Dos de ellos entraron en Carmiña en el año 1972. Los cinco operarios, asesorados por UGT, recuerdan que recurrieron a la jurisdicción social el cierre de la empresa por jubilación, que fue la causa alegada por Posada Veiga. Sin embargo, en aquella ocasión fallaron en su contra reconociendo el derecho del empresario a jubilarse. La plantilla sospechaba entonces que iba a existir una continuidad empresarial. Pretenden reabrir ahora el caso amparándose en que la actividad de la empresa continúa, con la misma maquinaria de la firma de la calle Concepción Arenal, que fue trasladada a Ponferrada. Argumentan también que dos operarios de la antigua Chocolates Carmiña forman parte de la plantilla de Chocoal, para la que prestan sus servicios y lo que es más importante, los productos que salen de las instalaciones de el Bierzo son los mismos de la marca que se comercializaba antes del 30 de junio del año 2003. Éstos ya vuelven a estar en el mercado, sin siquiera una presentación pública por parte del nuevo empresario. Los trabajadores afectados alegan también que se emplean las mismas técnicas y parte de la plantilla para alcanzar la misma calidad de los productos. La representación legal de los cinco operarios entiende que lo que se produjo fue «una auténtica sucesión de empresa realizada de forma fraudulenta a fin de burlar los intereses de los trabajadores y continuar la misma actividad empresarial». La fecha del juicio está por fijar. En la conciliación previa no hubo avenencia.