Siete de cada diez lucenses opinan que se desaprovecha su declaración como Patrimonio de la Humanidad La mayoría de los consultados respalda el nuevo sistema de acceso al casco histórico.
18 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.En la madrugada del 1 de diciembre del año 2000, Lugo recibía con alborozo una noticia con origen en Australia: la Unesco decidía, sin que se escuchase ninguna voz disonante en el correspondiente comité, convertir la Muralla lucense en Patrimonio de la Humanidad. Vecinos e instituciones acogieron la distinción como un hito histórico. «Conseguímolo entre todos», proclamó, exultante, el alcalde Xosé López Orozco. Se sabía que el galardón no comportaba ninguna prebenda económica, pero se intuía que significaba un excelente reclamo turístico de la ciudad amurallada. Cuatro años después, 72 de cada cien lucenses consideran que a la distinción se le está quitanto poco o ningún partido, según refleja el barómetro de invierno elaborado por la firma demoscópica Sondaxe para La Voz de Galicia. Son contados los vecinos de la capital lucense -un 4,5% exactamente- que se sienten plenamente satisfechos del aprovechamiento turístico y de otra índole que, a priori, comportaba el galardón de la Unesco. Algunos más -16,8%- creen que se le está «sacando bastante partido». Pero la mayoría expresa una cierta frustración: de cada cien lucenses, 39 estiman raquíticos los beneficios y 34 los consideran nulos. La encuesta no dirime responsabilidades, lo que supone que éstas deben ser compartidas colectivamente. Significativamente son los votantes socialistas los que expresan una mayor decepción. El 78,7% de ellos piensan que al galardón se le está quitanto poco o ningún partido. Comparten el mismo criterio el 75% de los votantes del BNG y el 72% de los que recuerdan haber votado al PP en las últimas elecciones municipales. Por sexos, los hombres se significan como los más críticos por tan magros resultados y, por edades, son los ciudadanos de edad intermedia los que se sienten más defraudados. Casi nueve de cada diez lucenses, con edades comprendidas entre los 35 y los 54 años, esperaban obtener mayores ventajas de la tan ansiada declaración declaración de la Unesco. Sistema de acceso Otro de los temas de debate ciudadano, el nuevo sistema de acceso controlado al casco histórico, se salda con un aprobado general. Sesenta de cada cien lucenses consideran bueno o muy bueno el sistema de pivotes automáticos que sólo permiten el acceso al recinto amurallado a los residentes con tarjeta habilitadora o a los vehículos de carga y descarga. La aceptación del sistema es generalizada, si bien destaca el entusiasmo de los votantes del BNG -el 75% lo ve postivo-, seguido por socialistas -65,3%- y populares -54,2%. En todo caso, a pesar de algún tropezón y de algunas notorias deficiencias -en la puerta de Santiago el bolardo sube o baja «cando lle peta»-, sólo 12 de cada cien lucenses califican de «malo» el sistema y otros 12 se quedan a medio camino: «ni bueno ni malo». Como era de esperar ante una medida innovadora, el gobierno municipal encuentra en los jóvenes el mayor apoyo: el 77,5% de los ciudadanos con edades comprendidas entre los 18 y 34 años bendicen el sistema. Las mayores reticencias, por el contrario, se encuentran entre las personas mayores de 55 años, tramo de edad en el que se reduce al 51,7% el respaldo explícito. A la hora de evaluar los pivotes automáticos, no existen grandes diferencias entre hombres y mujeres. El 62,2% de los primeros y el 59,7% de las segundas no dudan en calificar de bueno o muy bueno el sistema. El pequeño sesgo masculino se compensa al observar el colectivo de los críticos: el 19,5% de los varones y el 16% de las mujeres lo ven con malos ojos.