Un vecino de Sarria de 36 años, Jaime D.A. fue juzgado ayer como supuesto autor de un delito de resistencia, tipificado en el artículo 556 del Código Penal, y de una falta de daños, por lo que el fiscal solicitó una pena de un año de prisión por el primero, y una multa de 20 días, con una cuota diaria de seis euros, por la falta de daños. La defensa pidió la absolución o, subsidiariamente, la catalogación como una falta de desobediencia leve. Los hechos ocurrieron alrededor de las dos de la noche del 2 de noviembre pasado en un pub de Sarria, lugar en el que el acusado le recriminó a otro cliente haberlo acusado de un robo hace 23 años. Ante el temor a una agresión, el increpado llamó a la Guardia Civil y un tercer cliente y el camarero impidieron que el problema fuese a mayores. Según la versión de los agentes que acudieron al bar, el acusado, que manifestó una actitud hostil en todo momento, se autolesionó en el cuartel, por lo que fue trasladado al ambulatorio y posteriormente al Xeral. Durante el traslado al centro de salud rompió un cristal del coche policial. La defensa dijo que la actuación de la Guardia Civil fue desproporcionada y estuvo motivada por considerarse insultados los agentes. También aludió al informe médico y a la eximente de embriaguez.