Crónica | Certamen ganadero La Feira do porco da ceba, que cumple dieciséis ediciones, se consolida como lugar de reunión de compradores y vendedores de animales criados al estilo tradicional
27 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.«Habemos ter que marchar sen o ranchiño». Fue un comentario que se escuchó ayer, pasada la una de la tarde, en Cospeito. La celebración de la Feira do porco da ceba, una singular iniciativa que este Concello chairego organiza todos los años, se acercaba ya a su final; pero faltaba uno de los aspectos más curiosos, el sorteo de una pareja de cerdos pequeños. La organización metió las papeletas en una urna, de la que salió el número ganador, el 907. Se hizo un pequeño silencio, y ya parecía inevitable que se repitiese el sorteo, como se había anunciado que se haría todas las veces que fuese necesario hasta que apareciese el agraciado. Sin embargo, entre el público estaba el poseedor del número ganador, con lo que la feria superó su última etapa y se despidió a compradores y vendedores hasta el año próximo. Lo que hubo antes de ese agradable final fue una feria, única de estas características en la provincia, en la que compradores y vendedores se congregaron alrededor de medio centenar de cabezas de ganado porcino. «Vendas non che houbo moitas», comentaba, cerca ya del final, un asistente a la feria a un amigo. Lo que sí hubo fue animales de excelente aspecto y criados además de una manera tradicional, lo que convierte su carne en un manjar apetitoso, en ese marisco de interior que en esta época del año se acerca a su período de apogeo. Seis premios En la feria, como es habitual, se entregaron premios a los mejores ejemplares. El primero, dotado con 180 euros, correspondió a un animal de Estanislao Gómez, vecino de Xustás (Cospeito), mientras que el segundo, que suponía una recompensa de 150, fue para José Luis Veiga, vecino de Xoibán (Vilalba). El Concello, con la colaboración de entidades comerciales, destinó 630 euros a los seis premios que entregó. José Pérez, de Árbol (Vilalba), se llevó el tercero (120 euros); Jaime González, de Xustás (Cospeito), el cuarto (90 euros); Jesús Pico, de Árbol, el quinto (60 euros), y Maruja Fraga, de O Santo (Vilalba), el sexto (30 euros). Concluida la feria, parecía casi inevitable un balance. El alcalde, el popular Armando Castosa, estaba satisfecho por el resultado, tras haber comprobado una vez más el poder de convocatoria del certamen. Tratos y degustaciones También tenía motivos para irse a casa satisfecho el ganador del primer premio, quien aseguró que por el cerdo premiado le habían ofrecido 54.000 pesetas: dijo que era una buena cifra, superior a la del año pasado, y supone además un ejemplo de que a la moneda única europea aún le queda un buen camino por recorrer hasta popularizarse en ciertos usos. Según se comentaba tras la feria, a la que acudieron vendedores de toda la provincia, por algún animal se pidió un precio cercano a los 300 euros. Pero el día de ayer no se limitó a compras y ventas, ya que la organización ofreció una degustación de productos porcinos. La jornada tuvo así un sabor más agradable.