Crónica | Alternativas económicas Una firma promovida por cinco mujeres atiende el servicio de ayuda a domicilio y el cheque asistencial en Vilalba, en una actividad en la que el trato humano es más que importante
09 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.«É un traballo duro, pero as persoas maiores cóllenche cariño, e ti a elas». Lo dice Dolores Crespo, una de las promotoras de la sociedad laboral limitada Axuda a domicilio Terra Chá. La empresa, creada hace cinco años, posee rasgos reveladores de los tiempos actuales. En primer lugar, se ocupa de la atención a un sector de la población, el de la tercera edad, cada vez más numeroso. En segundo, sus fundadoras son cinco mujeres, lo que parece reflejar que el mundo laboral empieza a parecerse a otros ámbitos. Con otras cuatro mujeres -Mónica González, Cruz Baamonde, Josefa Hermida y María Díaz- tomó Crespo la decisión de constituir la mencionada situación. La ayuda y la orientación del técnico local de empleo, Gonzalo Hermida, fueron decisivas, aunque no faltó una reflexión larga antes de dar el paso. Larga reflexión «Ao mellor, tranquilamente, estivemos cinco meses antes de decidilo». Quien habla así es Mónica González, otra de las socias. Pero aquellos temores y recelos iniciales parecen ya muy lejanos. La empresa no sólo conserva las cinco personas que la crearon sino que ha crecido: hasta otras 21, con horarios diferentes, participan en las tareas de la empresa, que atiende a las personas mayores incluidas en el servicio de ayuda a domicilio y en el cheque asistencial. Tan lejos quedan aquellas dudas que incluso Dolores Crespo iba a intervenir ayer, después de explicar con su compañera la historia de esta iniciativa, en la jornada sobre formación y difusión del cooperativismo que se celebró en la casa de la cultura, organizada por la agencia local de empleo. Más responsabilidad Un responsable de una empresa tiene sus momentos duros. «Nós, ás veces, temos problemas; e aínda que sexa fin de semana, temos que andar colgadas do teléfono», afirma Crespo. El tiempo libre no escasea, agrega Mónica González. El trabajo está perfectamente repartido. Por ejemplo, Dolores Crespo visita domicilios de las parroquias de Belesar y Codesido, mientras que Mónica González acude a casas de Román, Árbol y Xoibán. La frecuencia varía, aunque la periodicidad viene establecida por el departamento municipal de Servicios Sociales. El trabajo que se realiza en cada casa va desde las tareas domésticas hasta el acompañamiento al centro de salud. Pero hay algo que sin estar regulado se convierte casi en la esencia del trabajo: «Ás veces, o máis importante é a compañía», dicen las dos, convencidas de que «a xente maior é moi agradecida».