Crónica | Alternativas de ocio El número de asistentes a clases de yoga se ha cuadruplicado en tres años, y el Concello considera que su oferta de actividades de tiempo libre está «no bo camiño»
08 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Ni ruidos, ni prisas, ni sensaciones que nos puedan llevar al agobio o al estrés. No es el mensaje de un anuncio de coches -que siempre parecen propensos a obligar al destinatario a exprimir su cerebro, esté o no pesando en beneficiarse del Plan Renove-, ni el eslógan de un destino turístico que pretenda captar clientes en pleno otoño, cuando el frío se avecina y las horas de luz son un tesoro apreciado. La falta de ruidos, de prisas o de sensaciones desagradables puede interiorizarse en Vilalba, en donde las ganas de relajarse parecen ir en aumento. Hace tres años empezaron las clases de yoga, incluidas en la oferta de ocio que el Concello programa en sus escuelas deportivas. Y las diez personas que comenzaron entonces se han multiplicado por cuatro, según recordaba ayer el concejal de Deportes, Gerardo Criado. Dos sesiones semanales ¿A qué puede responder tanto interés? El edil sostiene que el reciente y creciente auge de técnicas de relajación procedentes de Oriente puede ser una forma más de globalización. Pero sea cual sea el origen de esta afición, Criado aseguró ayer que el Concello estaba «encantado» de responder a esa demanda, que antes ya se impartía de modo privado: de ese modo, agregó, se comprobaba que la oferta municipal de actividades de tiempo libre estaba «no bo camiño». Las sesiones se impartirán, en principio, dos días a la semana, martes y jueves. Como las clases requieren un escenario con ciertas características, alejado de ruidos y con una temperatura agradable, tendrán lugar en depedencias pertenecientes al conservatorio municipal. Lo que parece claro, por tanto, es que el punto de partida es positivo. Para el Concello, tal como sostiene el edil Gerardo Criado, por satisfacer una demanda que existía y responder a las nuevas pautas de ocio. Para los inscritos, porque podrán aprender y practicar técnicas de relajación sin estar pendientes del contenido de anuncios ni de las ofertas que lancen las compañías de viajes en temporada baja.