Pasos guiados por estrellas

La Voz

LUGO

La seis El albergue de Vilalba recibió en octubre a 117 peregrinos, una cifra que es la mitad de la de septiembre pero que cuadruplica la del mismo mes del año pasado

04 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El camino de las estrellas no se vacía. Parece un tópico suponer que en un año santo aumenta el número de caminantes que se acercan a Compostela por cualquiera de las rutas de peregrinación. Pero ese tópico se confirma además como una poderosa realidad. Para comprobarlo basta, por ejemplo, averiguar las cifras de caminantes del albergue de Vilalba. Y si el albergue se usa como termómetro que mide la temperatura jacobea, la conclusión es clara: el Camino Norte goza de buena salud. Por el albergue de la capital chairega -situado en la entrada de la localidad desde Abadín, al lado del polígono industrial- pasaron el mes pasado 117 peregrinos, según explicó ayer uno de sus responsables, Víctor López . La cifra tiene dos posibles lecturas. Si se quiere ver el vaso medio vacío, es algo menos de la que se alcanzó en septiembre, con 252 personas que usaron las instalaciones. Pero si se quiere ver el vaso medio lleno, esos 117 caminantes son algo más del cuádruple de los que pasaron por la capital chairega en octubre del año pasado -27-. Por tanto, no parece extraño suponer que el vaso está más que medio lleno. Gallegos, madrileños y andaluces son los que más abundan en la ruta. Sin embargo, el Camino Norte confirma rotundamente que peregrinar a Compostela es una costumbre cada vez más internacional y que dirigirse a la tumba del apóstol Santiago está al alcance de gentes de cualquier origen, lugar de residencia o cultura. Así, de acuerdo con las impresiones del mencionado responsable del albergue, por Vilalba han pasado caminantes mexicanos, estadounidenses, australianos y japoneses. Y si la ruta se vuelve cada vez más internacional, lo que no supone más que una vuelta a uno de los principales rasgos que la caracterizaron en la Edad Media, también se convierte en algo así como una alternativa de ocio: durante el verano abundaron las familias que recorrían la ruta, mientras que ahora, entrado el otoño, predominan los caminantes solitarios. Por otra parte, el Concello vilalbés quiere aprovechar la importancia que en los últimos años ha adquirido el Camino Norte, que es una de las más antiguas rutas de peregrinación a Compostela. Como ya explicó hace varias semanas el alcalde local, el popular Agustín Baamonde , la intención municipal es crear en la villa, con apoyo de la Xunta, un centro de estudios jacobeos, lo que permitiría ampliar el programa las actividades culturales que giran en torno a la ruta. Las estrellas, mientras tanto, siguen brillando en el cielo bajo el que caminan los peregrinos.