Una exposición muestra la evolución del castro y del museo desde los años setenta Las instalaciones reciben al año una media de 20.000 visitantes de variada procedencia
09 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La historia del castro de Viladonga, situado en el municipio de Castro de Rei, se divide en dos etapas. La más antigua data de hace unos 2.000 años, lo que confirma su importancia en la época de la romanización. La más reciente comienza en el último tercio del siglo pasado, momento en el que comienzan las excavaciones y el museo inicia unha actividad que lo ha convertido en un referente cultural y turístico dentro y fuera de Galicia. Una exposición instalada en el museo ofrece al visitante, desde esta semana, la posibilidad de comprobar cómo las excavaciones realizadas en el castro han permitido recuperar un importante número de piezas -aunque apenas se expone al público un dos por ciento del material encontrado, según manifiesta el director del museo, Felipe Arias-. Al mismo tiempo, la exposición, articulada en paneles, explica cuál es el trabajo que sigue a la aparición del material: limpiar, catalogar, estudiar y seleccionar son las tareas que realizan los investigadores. Ese trabajo no pasa inadvertido, ya que unas 20.000 personas de variada procedencia y condición suelen visitar el museo cada año. Los que acuden se encuentran con abundante material cerámico, en muchos casos construido en otras zonas de la península Ibérica, y también pueden contemplar el castro y ver los muros del yacimiento hallados en las excavaciones.