DESDE EL ADARVE
02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ME VAN a perdonar ustedes, pero la mayoría son unos convidados de piedra en esto de la democracia participativa. ¿Cualquiera se deja comprometer en los partidos, a la vista de los tejemanejes -alegará la mayoría-, bastante tenemos con depositar la papeleta cada cuatro años? Pero, ya que algunos líderes corneados desde la cúpula de su partido han intentado blandir «el poder de las bases» y la «democracia interna», al tiempo que exceptuaban cualquier retoque en el «indiscutible» Manuel Fraga, estaría bien repasar el papel de las bases del partido. Olvidemos también lo del dedo de Aznar que señaló el liderazgo de Rajoy. Eso ya pasó. Centrémonos en lo más cercano, la base del partido. Según Cacharro, el mediador, la base popular lucense está descontenta con Madrid. Por lo visto se ha reunido con las bases, y es así. Bueno, pongamos la excepción de Paradela, cuyo alcalde parece que no estaba al tanto, y de la junta local del partido en Lugo, que me parece que no se reunió al efecto. Del presidente del PP de Lugo, José Manuel Barreiro, no tenemos constancia de que se haya pronunciado en tal sentido, pero él desde luego sí que se reúne con las bases en los concellos. En estas últimas semanas ha estado en Becerreá, Triacastela, A Fonsagrada, A Mariña o Vilalba, única villa grande de la provincia junto con Burela que gobierna el PP. Él, en todo caso, sí está autorizado. Posiblemente también lo esté Pilar Estévez, más votada incluso que Ramón Arias para compromisaria en el congreso regional.