Más de dos horas duró el atasco producido ayer por la mañana en el casco urbano de Viveiro. La construcción del paso elevado de peatones del conservatorio de música obligó a cortar un carril, lo que originó un auténtico caos. Los conductores, molestos por la interminable retención, optaron por tocar el claxon. El alcalde pide disculpas por lo ocurrido. «Es el gran problema de Viveiro, que no tiene alternativa. Además coincidió con un atestado de la Policía Local», aseguró Melchor Roel. Hoy, dijo, se desviará el tráfico por la antigua carretera de Celeiro, para evitar que se repita la situación con las obras del paso elevado de la comisaría. ¿Por qué no se ejecutan por la noche este tipo de obras? «Eso sería lo ideal pero el presupuesto se incrementaría mucho», respondió Roel. Quedan por instalar los reductores de velocidad de la Porta de Carlos V.