Los alcaldes de Rábade y Outeiro creen que la decisión de Medio Ambiente es un revés para sus concellos Cacharro y López Besteiro pospusieron opinar hasta tener más información
08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ientras el alcalde de Lugo, José López Orozco, se mostraba satisfecho de que el proyecto de la presa en el Narla mereciese una declaración de impacto ambiental negativa, los presidentes de las corporaciones de Outeiro de Rei y Rábade lamentaron tal decisión y pusieron de manifiesto las graves dificultades que para sus municipios supondrá la paralización del citado proyecto. El lucense José López Orozco expresó ayer su convencimiento de que el cambio de planes para la mejora del abastecimiento de agua a Lugo no supondrá retrasos en la consecución de este objetivo. Cree que la ciudad puede disponer de una nueva potabilizadora en el Miño y de mejoras en la red de distribución en el mismo plazo que sería necesario para ejecutar el proyecto del Narla. Orozco se muestra convencido de que la Xunta asumirá el saneamiento del río. Por el Bloque, Fernando Blanco recordó que los nacionalistas no dudaron en rechazar de plano la presa del Narla. Dijo que es fundamental que la inversión prevista en aquel proyecto se destine a mejorar el abastecimiento con captación en el Miño, así como al saneamiento del río y del municipio. Por el PP, ni el presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, ni la portavoz municipal, Manuela López Besteiro, quisieron emitir opiniones hasta disponer de información detallada de la decisión de Medio Ambiente.