El alcalde calcula que la tramitación del documento urbanístico durará más de dos años La capital chairega carece de nuevas zonas verdes que compensen el auge de la construcción
26 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello de Vilalba está en puertas del inicio de uno de sus procesos más decisivos de las próximas décadas. Para mañana está prevista una sesión de la comisión de urbanismo en la que se analizará el pliego de cláusulas de la adjudicación del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). El alcalde local, el popular Agustín Baamonde, explicó ayer algunas de las líneas básicas que el Concello pretende seguir mientras se redacte el documento que deberá perfilar el desarrollo del municipio en este siglo. Uno de los asuntos que subrayó el regidor fue la participación ciudadana, por tratarse de una cuestión que incluso puede servir para agilizar el proceso. Baamonde destacó que la intervención de los vecinos, presentando sugerencias y exponiendo puntos de vista, aliviaría el posterior proceso de presentación de alegaciones. «Se a xente non está conforme, o proceso sempre se obstrúe», dijo el regidor ayer. Pese a la pretensión municipal de lograr participación vecinal y de favorecer la agilización de la preparación municipal, el regidor de la capital chairega descarta que basten menos de dos años para concluir el proceso. El documento, una vez redactado, deberá ser enviado a la Xunta, que en ese período, según admite Baamonde, puede estar recibiendo otras nuevas urbanísticas municipales: la entrada en vigor de la Lei do Solo promovida por el gobierno autonómico obligó a los Concellos a retrasar la redacción de planes para adaptarlos a las directrices de Santiago. Normas con 20 años Mientras se espera la adjudicación del PXOM, un proceso en el que están inmersos otros municipios cercanos, Vilalba se rige por normas urbanísticas de hace 20 años. Baamonde reconoció ayer que esas dos décadas pasadas desde su entrada en vigor hacían necesaria la aplicación de otro tipo de criterios. La falta de suelo dotacional es una de las principales necesidades del casco urbano, en donde se ha asistido, sobre todo en los últimos años, a la construcción de un gran número de edificios sin que las zonas verdes hayan aumentado, aunque sí se han mejorado espacios de ocio en los alrededores de la villa. El Concello de Vilalba tiene una subvención de casi medio millón de euros para la tramitación del nuevo plan, una cantidad que aportó la Consellería de Política Territorial, Obras Públicas e Vivenda.