Crónica | Música, gastronomía y turismo eólico No hay tiempo para aburrirse. El fin de semana dejó gastronomía en Celeiro, turismo rural y eólico en O Vicedo, música en Foz y Viveiro y mercado medieval en Alfoz
18 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El verano es época de relax pero en A Mariña se vive a cien por hora. Dicen que nadie se aburre si no quiere, y en este caso, un paseo ligero por el fin de semana mariñano ha dejado, a propios y extraños, numerosas opciones para invertir el tiempo libre. Más de un millar de personas, según el alcalde, Jesús Novo, disfrutaron de lo lindo de la Fiesta del Turismo rural de O Vicedo. Se celebró en el mirador del parque eólico de Riobarba, y hubo degustación de productos típicos, carreras ecuestres y verbena. Y en línea con la gastronomía, en la noche del sábado Celeiro se llenó de gente para degustar su merluza del pincho. Se repartieron en torno a 2.500 raciones elaboradas de seis modos distintos. Algunos quisieron repetir pero la cosa estuvo complicada por las largas colas, incluidos los trescientos ferrolanos que llegaron en un convoy especial de Feve. Y es que lo que está rico, ya se sabe. En Foz se esperaba la noche con impaciencia. Por un lado la sardiñada de fin de fiesta de las fiestas del Carmen; por otro, la música, el concierto del Xacobeo. La atención estaba puesta en Budiño, Capercaille, Alberto MBundi, Carmen Rey y Batuko. Viveiro optó por el jazz en la calle y Alfoz, por el mercado medieval. Todo perfecto, pero agotador.