Sarria, Viveiro y el barrio lucense de A Milagrosa celebraron la fiesta de San Isidro A pesar del mal tiempo, las tres convocatorias atrajeron a mucho público
09 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?arria, Viveiro y Lugo celebraron ayer el día de San Isidro con fiestas que movilizaron a miles de personas, a pesar de que las lluvias intermitentes no invitaban a pasear. El tiempo desapacible no pudo ni siquiera con las carreras de caballos programadas en la Feira das Maulas de la parroquia viveirense de Galdo, donde este año recuperó su protagonismo la antigua feria ganadera, que en los últimos tiempos había ido perdiendo terreno progresivamente a favor de las verbenas y el mercadillo típicos de cualquier otra fiesta campestre. La versión más urbana de los san isidros de este fin de semana fue la de Lugo. El barrio de la Milagrosa cerró ayer tres días de fiesta con una jornada destinada a la gastronomía. En la capital de la provincia no hubo ganado, al contrario que en Sarria, donde las personas que se acercaron al campo de la feria pudieron ver decenas de vacas, bueyes y caballos de concurso. «Se non foi a mellor, foi unha das mellores festas de San Isidro das dezanove que levamos feitas». Así valoraba el conceja Manuel Valiña el certamen que ayer congregó en Sarria a miles de personas en torno al mercado ganadero. La convocatoria atrajo este año a un número récord de cabezas de ganado -alrededor de doscientas de vacuno y cien caballos- y, según la organización, el nivel de las reses fue también muy alto. Procesión y concursos La fiesta arrancó a las once de la mañana con una recepción oficial en el Ayuntamiento. Una hora después, salía de la iglesia de Santa Mariña la procesión de San Isidro. Y a las doce y media quedaba abierta al público la nave central del mercado ganadero, repleta con las reses traídas para la exposición. La mayoría de las ganaderías procedían de los municipios de la comarca de Sarria, aunque también había algunas de otros puntos de la provincia, como Adai y O Corgo. Por la tarde se celebraron los concursos en los que los organizadores repartieron 9.000 euros en premios para los mejores caballos. Dentro del mercado estuvo abierta tambien la décima muestra de artesanía y gastronomía local.