DESDE EL ADARVE
06 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA NUEVA economía lucense, la llaman algunos, pensando que esta vez, al contrario que con el hierro o el oro, el viento no se agotará nunca. La energía eólica representa la modernidad frente a los combustibles fósiles, y nuestra provincia ha sido, y lo sigue siendo, tierra de promisión para las grandes corporaciones eléctricas y otras empresas de postín aéreo. Han colonizado nuestros cerros al milímetro bajo el paraguas del interés público, con movimientos políticos y administrativos. Lo que no han resuelto es cómo sacar la energía a la red. Ayer en este diario Victoriano Casajús, director general de Red Eléctrica decía que la mayoría de los aerogeneradores instalados son defectuosos o tecnológicamente anticuados, que hay demasiada producción eólica y es poco fiable. No resisten un cortocircuito. Era lo último que pensamos oír. No logramos sacudirnos la chatarra y las chapuzas.