El Concello de Vilalba declarará la ruina total de una docena de edificios

José Miguel López VILALBA

LUGO

CHECHU RÍO

El Ayuntamiento solicitó su reparación a los propietarios antes de proceder a la demolición Agustín Baamonde indicó que el estado de esas casas supone un evidente peligro para los peatones

13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Ayuntamiento de Vilalba tiene abiertos una docena de expedientes de declaración de ruina total de edificios del casco urbano, además de otros tantos de declaración de ruina parcial. La mayoría de ellos están ubicados en la zona antigua y su entorno más inmediato, en donde la administración local desarrolla un plan de rehabilitación de viviendas en colaboración con el Ministerio de Fomento y el Instituto Galego de Vivenda e Solo. Los técnicos municipales comunicaron que desde que el Concello abrió estos expedientes fueron muy pocos los propietarios los que decidieron arreglar los inmuebles afectados. El alcalde Agustín Baamonde recordó que la declaración de ruina total la adoptan con edificios que suponen un peligro para su entorno, especialmente para vehículos estacionados o peatones que transitan por sus inmediaciones. En caso de que no las arreglen, el Ayuntamiento dictará orden de demolición. El mandatario añadió que el último edificio que fue objeto de apertura de un expediente de declaración de ruina total es una casa de planta baja ubicada en la esquina entre las calles Galicia y Calvario, que según el informe del aparejador su estado de conservación comienza a mostrar síntomas de evidente peligro. Por otro lado, el Concello abrió otra docena de expedientes de declaración de ruina parcial desde que aprobó la correspondiente ordenanza municipal. Relacionado con el urbanismo en la zona vieja de Vilalba, el alcalde indicó que la pretensión del equipo de gobierno es licitar la redacción de un plan especial de protección del casco antiguo -que se hará conjuntamente con la del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM)- y permitirá agilizar trámites administrativos para ejecutar obras, que en la actualidad se dilatan debido a la necesidad de permisos de la Dirección Xeral de Patrimonio. También intentará evitar que la ordenanza local y la autonómica se interfieran.