Cuando Lugo presume de Armada

La Voz

LUGO

PRADERO

La seis El almirante Gabriel Portal Antón abre los actos de la Semana Santa con un pregón en el que destaca los vínculos que la Marina mantiene en estas fechas con la ciudad

02 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Cualquiera que haya estado en una localidad costera un 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, sabe que es una fecha sagrada: las gentes del mar no escatiman flores ni sonido de bocinas de barcos para honrar a la estrella de los mares. A Lugo, bien se sabe, le queda algo lejos la costa, pero hay momentos en los que su perfil religioso adquiere unos rasgos que podrían parecen propios de un puerto de mar. , almirante en la segunda reserva, pronunció anoche, en el Círculo de las Artes, el pregón de la Semana Santa lucense, y aprovechó los recuerdos de su etapa profesional para resaltar los vínculos de Lugo con la Armada, que precisamente tienen su razón de ser en la festividad religiosa de estos días. La relación de la Armada con Lugo tiene un poco más de medio siglo, desde que fue nombrada, en 1952, hermana mayor de la Cofradía de la Esperanza; pero esos cincuenta años se han convertido hoy en una unión indivisible, hasta el punto de que la presencia de marinos escoltando a la Virgen de la Esperanza en la procesión del Lunes Santo es uno de los rasgos más característicos de los actos lucenses. De ese punto de partida salió el almirante en su pregón para terminar en otro en el que acabó felicitando a los lucenses por la brillantez y la devoción de estos actos religiosos. Entre uno y otro abundaron las impresiones personales y las consideraciones generales, en las que estuvo presente en todo momento el perfil religioso de esta celebración. La Semana Santa, explicó el pregonero, equivale a «religiosidad popular» y a «Iglesia en la calle»; pero también permite una reflexión sobre el dolor, y el orador aprovechó ese momento de su intervención para recordar a las víctimas de los fallecidos en los atentados del 11 de marzo en Madrid y a sus familiares. Tampoco se olvidó de comentar detalles sobre el perfil estrictamente religioso o un poco más social de las procesiones. ¿Son sólo folclore los actos que recorren las calles? El pregonero negó esa apreciación. «Siempre queda algo», dijo. Y algo, o más bien mucho, le ha quedado al pregonero de este año de su relación con Lugo. Recordó que había acudido varios años a la procesión de la Esperanza en su etapa de responsable de la Zona Marítima del Cantábrico, con base en Ferrol, lo que le sirvió para comprobar la «excepcional» y «callada» labor de la junta de cofradías de la ciudad. Autoridades locales Mientras habló el pregonero, en la primera fila, calladas y atentas, estuvieron las autoridades, en un acto en el que los calificativos de civiles y religiosas les resultan de lo más apropiado. Vean: el alcalde, Xosé López Orozco ; el subdelegado del gobierno, José Antonio Labrada Losada , o la portavoz municipal popular, Manuela López Besteiro , entre las primeras; y el obispo, fray José Gómez , entre las segundas. Pero no se puede comentar el pregón de anoche sin mencionar la parte religiosa, tan presente además en la Semana Santa en particular y en toda la liturgia católica en general. La polifónica San Francisco, perteneciente a la Cofradía del Desenclavo, ofreció antes del pregón un breve concierto en el que interpretó piezas de siglos variados -desde una composición medieval hasta dos antífonas de Schubert-.