?i los presupuestos desataron el debate, la moción del BNG sobre el puente del Miño no se quedó atrás e hizo intervenir a Cacharro para defender la postura que hizo pública hace unos días. Fernando Blanco quería conseguir el apoyo unánime del pleno para que la corporación provincial se dirigiera al Ayuntamiento de Lugo para que le aporte lo antes posible al Ministerio de Fomento la ubicación definitiva del puente y para dirigirse al propio ministerio para que redacte el proyecto y financie su construcción. Salieron a colación nada menos que cinco puentes sobre el Miño, incluido el que está contemplado para la conexión de la autovía de Lugo a Santiago y de Ourense con la A-6. El portavoz del PSOE y concejal de Urbanismo,, José Ramón Gómez Besteiro, hizo un repaso de las apariciones públicas de miembros del PP relativas al puente sobre el Miño, entre las que no faltaron el compromiso de Cascos, comunicado en plena campaña electoral y las últimas del secretario de infraestructuras, que dijo que esa obra no estaba programada. Cacharro esgrimió los mismos argumentos que hace unos días: el Concello no presentó el plan general que tenía que contemplar la ubicación y recordó que el puente iba en el programa del PP, y que éste perdió las elecciones. «Tiene gracia -dijo- que vengan aquí Blanco y sobre todo Besteiro a pedir que nos dirijamos al Ayuntamiento».