07 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.
?os vecinos de Vilar (Burela) han comprobado estos días cómo su tranquilo barrio se ha convertido en objeto de visita de numerosos curiosos. Acuden para ver las huellas que dejó la riada de lodo, piedras y árboles que durante la noche del jueves al viernes se produjo en el lugar al reventar una bolsa de agua subterránea. El barro avanzó varios centenares de metros. Algunas personas opinan que se ocasionó porque durante las obras de la variante no se canalizaron debidamente las aguas pluviales.