Conato de incidentes en el mercado sarriano al negarse algunos ambulantes a pagar el canon

La Voz LA VOZ | SARRIA

LUGO

La feria de ayer en Sarria tuvo un comienzo un tanto tenso ante la negativa de algunos vendedores ambulantes a abonar el canon municipal. Ayer se cumplía el plazo otorgado por el Concello para que los feriantes se pusieran al día y por ello la Policía Local tenía orden de evitar la entrada de morosos. El número de vendedores que no había abonado el impuesto era elevado, lo que obligó a los agentes a tomar una determinación rápida. Habilitaron la unidad móvil de atestados e informes como improvisada oficina de cobro de tasas y se pusieron a expedir permisos con celeridad. El primer problema estaba resuelto de esta manera. La mayoría de vendedores asumió que tenía que cotizar el canon y así lo hicieron, pero hubo cinco que se negaron en redondo. Cuatro de ellos parlamentaron tranquilamente con los encargados del orden y finalmente uno aceptó satisfacer el impuesto y entró en la feria y tres optaron por no pagar y por ello no pudieron entrar en el recinto y ocupar uno de los lugares destinados a los ambulantes. La situación tensa se produjo con una de las familias, cuyos miembros se alteraron bastante al no facilitarles el acceso al ferial e increparon a los agentes. Por fortuna para todos poco a poco se fue instaurando la calma y los feriantes abandonaron el lugar. A la hora de valorar las cifras, la recaudación que hicieron los servicios municipales estuvo próxima a los 6.000 euros.