DESDE EL ADARVE
18 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.MÁS que a la muerte hay que temer a la estupidez y a la prepotencia. Concluí que hay que ver entre líneas la mortífera verdad, al leer mal una esquela: «El señor tal, que en paz descanse, en la imposibilidad de hacerlo personalmente, da por este conducto las más expresivas gracias a cuantas personas se dignaron asistir a su entierro...». Eran sus familiares los agradecidos. Dejando el humor negro, recordé lo de Couso (el nieto de aquel alcalde de Ribadeo), su muerte y la prepotencia de los gobiernos. ¿Creen ustedes que los del carro lo mataron al confundirle con un francotirador? Peregrina disculpa. Un tanque en descubierta en mitad de un puente es señal de que el carrista no veía peligro; si lo detectase al ver francotiradores o asomo de misil, llamaría a la infantería especializada para eliminarlos, retirándose veloz bajo una cortina de botes de humo. Asesinar a periodistas no es de soldados.