Operación carneiro en Baralla

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Crónica | Unos cacos muy imaginativos La Guardia Civil detuvo a dos personas que planificaron con detalle el robo de un cordero y a una tercera que se apoderó de un televisor de la cabina de un tractor

26 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?odo apunta a que al menos tres personas son las presuntas autoras de lo que podría denominarse «Operación carneiro» llevada a cabo en la noche del lunes en Baralla. La Guardia Civil apareció en el momento oportuno y pilló a los cerebros del despliegue con las manos en la masa. Con los datos aportados por la Benemérita es posible establecer el guión de la película. Los presuntos autores del hecho, un hombre de 28 años, vecino de Becerreá y otro de Baralla, de 23, para realizar la operación con el mínimo presupuesto, cargaron el depósito de su coche con el combustible que extrajeron de otro vehículo que estaba aparcado en una de las calles de la villa y al que previamente le cortaron el manguito. Con el depósito lleno, se fueron hasta una finca y allí, supuestamente, se apoderaron de un cordero. Antes se llevaron un radiocasette y un juego de lámparas de un vehículo. La Guardia Civil les echó el guante cuando precisamente tenían el carnero con las patas atadas con un cordel, dispuesto para ser llevado no se sabe muy con que fin. Ayer en Baralla, algunos vecinos comentaban, la posibilidad de que el animal acabase este fin de semana en la cazuela con motivo de las fiestas de San Vitorio que van a celebrarse en estos días. El cordero se salvó. Fue entregado por la Benemérita a su dueño y los detenidos puestos a disposición del juez Tractor con televisión Aunque no tiene mucho que ver con el «carneiro»de Baralla, si lo tiene en cuanto a proximidad geográfica. La Guardia Civil detuvo en la tarde del lunes a un vecino de Becerreá, de 25 años, por un robo cometido en la madrugada del domingo en la cabina de un tractor. Como ahora estos vehículos agrícolas están dotados de lo último de lo último, hay algunos que incluso llevan CD, comienzan a ser apetecibles para los cacos. Pues bien, el joven al que se hacía referencia supuestamente se apoderó de un pequeño televisor que tenía incorporado en la cabina del vehículo agrícola que estaba en el exterior de un taller de la citada localidad. Cabe preguntarse si el titular del tractor araba y echaba un ojo a las últimas noticias de los programas del corazón o, si por el contrario, la televisión la tenía para ver solamente en los momentos de descanso. Gracias a los agentes del instituto armado en Lugo podrá seguir disfrutando de los enredos televisivos porque el aparato le fue devuelto a su dueño.