Propietarios piden a Infraestruturas Agrarias que rectifique su escrito sobre el monte de A Carba El contrato suscrito en 1999 con Made no implicaba la renuncia a derechos de propiedad
21 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los veinte propietarios de terrenos afectados por el parque eólico de A Carba-Vilalba expresaron su malestar tras recibir una carta del Servicio de Infraestructuras Agrarias de Lugo en el que les comunican que sus atribuciones en el acuerdo suscrito en 1999 con la promotora, Made Energías Renovables, queda modificado según una nueva ficha y plano que acompañaba el escrito, y que no se habían reflejado en el acuerdo de concentración parcelaria de Vilapedre. Estos vecinos manifestaron que «debe tratarse dun erro xa que o que nós suscribimos foi un contrato de arrendamento por trinta anos, prorrogables por periodos sucesivos de cinco anos. Nembargantes, na Administración no deben entenderlo así, ya que presentamos alegaciones y no nos respondieron, cuando creemos que estamos en nuestro derecho», advirtieron los vecinos. Los dueños de las parcelas sostienen que el contrato que suscribieron con la mencionada empresa establece que le permiten «instalar y explotar plantas de energía eólica dentro de las fincas descritas» pero que esa autorización de ocupación «no implica renuncia por parte del propietario a sus derechos de dominio sobre el referido terreno, sin perjuicio del derecho de ocupación por Made Energías Renovables S.A., conforme a los términos del presente documento». Trabajos A la empresa le autorizaban la realización de trabajos de toma de datos de viento y meteorológicos, así como la instalación y explotación de turbinas eólicas y sistema de interconexión a la red de la compañía eléctrica suministradora y desarrollar otras actividades que se precisen, tales como reparaciones, mantenimiento o mejoras. El dueño percibiría como precio del contrato la cantidad de 900 euros al año por máquina instalada, que está compuesta de la turbina eólica y su cimentación. El pago de ese dinero incluía la instalación dentro de la parcela de líneas eléctricas, transformadores y otros elementos y accesorios, así como caminos de acceso y viales para el funcionamiento de dicho parque eólico. Lo que no entraba dentro de esa cantidad era la ubicación de una subestación u otra edificación. Estos vecinos de Vilapedre señalan que «a confusión pode estar nas divisións das parcelas como consecuencia do desenvolvemento do proceso de concentración parcelaria na parroquia», aunque matizan que eso no puede entenderse como justificación. Recriminan que en este proceso se dividió el cementerio a la mitad, dándole una mitad a un particular, y que en otros casos «separan a palleira da casa para distintos veciños, y que algunos marcos se colocaron pegados a las viviendas, sin respetar la separación mínima de seis metros, y las entradas que dejan a las casas son demasiado estrechas», argumentaron. Distancias Añaden que en estos momentos hay otra empresa, Gamesa, que está instalando otro parque eólico en el mismo monte, «e non deixan a distancia mínima dos aeroxeneradores do Camiño Real, que vai de Mondoñedo a Ferrol». Añaden que no respetan a los propietarios de fincas, ya que los que se los vendieron no son sus dueños reales.