Juan Surís, profesor de la Universidade de Vigo, centró su intervención de ayer en las Xornadas Ambientais ribadenses en los efectos económicos sobre bienes de mercado. Realizó una evaluación aproximada de los daños sobre las actividades de naturaleza privada en Galicia y valoró la incidencia en el Producto Interior Bruto por los efectos sobre la pesca y el turismo. Surís señaló que «el caso gallego es especialmente singular porque difícilmente podríamos encontrar en el mundo una región tan dependiente de la pesca». Expuso una evaluación de datos aproximada porque «es difícil valorar las pérdidas porque sigue entrando fuel en la costa de forma abundante y no podemos aventurarnos a cifras concretas del nivel de pérdidas». La jornadas concluyen hoy, con dos ponencias en las que se analizará la seguridad marítima desde la perspectiva de la Unión Europea y la cuantificación del impacto de las mareas negras como uno de los desafíos para la ciencia y la tecnología. Las charlas se iniciarán a las nueve de la mañana, en el auditorio municipal, y son abiertas al público. Por último, a las 12.00 se celebrará el acto de clausura y la entrega de diplomas a los participantes, en un acto en el que intervendrá el director del curso de verano de la Universidade de Santiago de Compostela, Joaquín Garrido. Expertos en Economía Aplicada de las Universidades de Vigo y Santiago analizaron ayer en las Xornadas Ambientais de Ribadeo los efectos económicos de la marea negra en los sectores productivos y empresariales de Galicia. Coincidieron en resaltar el gravísimo impacto socioeconómico que ha tenido, así como las nefastas consecuencias para el normal desarrollo de las actividades referentes y relacionadas con los sectores pesquero, turístico e industrial. La jornada comenzó con la intervención de María do Carmo García Negro, de la Universidade de Santiago, en torno a las Consecuencias económicas da marea negra sobre os sectores productivos da economía galega . La profesora presentó al auditorio una serie de tablas estadísticas para explicar que la actividad pesquera gallega es netamente industrial y que no se debería hablar de ella como un sector primario. Comentó que «el daño se extiende como una mancha al 80% de las actividades económicas en Galicia». Insistió en la importancia de toda la problemática surgida, más aún por tratarse de elementos alimentarios. Además, advirtió del peligro y los problemas que podría traer a la economía gallega el hecho de que se encontrase algún alimento dañado por cuestiones relacionadas con el petróleo: «Podríamos darnos por desaparecidos durante décadas». Además, apeló a la responsabilidad política por encima de lo que cada empresario pueda controlar a título individual: «Se tenían que haber llevado a cabo políticas económicas más acertadas». María Xosé Vazquez, del Departamento de Economía Aplicada de la Universidade de Vigo, negó el tópico de que la economía y sus expertos se ocupan sólo de los productos de mercado. Incidiendo en esta línea de exposición, habló de los costes sociales de las mareas negras. Como costes privados mencionó los alimentos del mar y el turismo, mientras que en los colectivos englobó la limpieza y restauración, el disfrute directo del litoral y el patrimonio natural.