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Una buena parte de los proyectos aprobados versan sobre el control de alimentos y de animales. La aparición de las vacas locas y las necesidades de los consumidores fomentan este tipo de investigaciones. Así, en el campus lucense se está analizando, entre otros proyectos, el control de las harinas de origen animal y usadas de manera fraudulenta en la producción de carne, el cocinado del lacón gallego, características sensoriales de productos vegetales ecológicos, test rápidos de detección para corticoides empleados en la carne, o el control de la virosis en la producción de patata. También hay estudios sobre especies y anatomía animal. La convocatorias del año 2002 del Plan Nacional de I+D que promueve el Ministerio de Ciencia y Tecnología y del Plan Gallego de I+D de la Consellería de Innovación dieron como resultado 36 proyectos de investigación para los diferentes departamentos del campus lucense. Del total de los trabajos, siete fueron concedidos por el Gobierno y ascienden a un importe superior a los 424.000 euros, mientras que los aportados por la Xunta de Galicia fueron 29 y por un valor de 1.574.000 euros. La suma de ambas cifras reportará a las investigaciones que se realicen este año en el campus cerca de dos millones. Aun así, desde diversos sectores del campus se lamenta que muchas de las resoluciones de las subvenciones, sobre todo las del Gobierno, se demoran a la hora de ser concedidas, con el consiguiente problema que genera para la continuidad de los proyectos, que en algunos casos deben ser financiados a través del dinero que aportan los propios docentes universitarios. De los 36 proyectos concedidos y tramitados a través del trabajo que realiza el Centro de Investigación de Tecnología e Transferencia (CITT) del campus, buena parte de ellos pertenecen a las áreas dependientes de veterinaria, control de alimentos, forestales y medio ambiente. Muchos de los proyectos de investigación concedidos son continuación de líneas de trabajo desarrolladas por grupos ya asentados en el campus, como los que se realizan sobre el lacón gallego, detección de toxinas marinas en los moluscos, control de harinas de origen animal, el roble o el pino radiata, entre otros. Ausencias El componente agrario del campus se ejemplifica en los estudios subvencionados por los planes de I+D. Titulaciones como Empresariais o las cuatro de Maxisterio no tienen ningún proyecto concedido. Como un oasis, destacan dos trabajos del ámbito de las Humanidades, uno de literatura y otro sobre arqueología. La Universidade de Santiago ocupa el octavo lugar en captación de fondos del Plan Nacional de I+D. Sobre el año 2001, la USC incrementó un 20% los recursos externos para desarrollar trabajos de investigación. Además de Xunta y Gobierno, la USC se nutre, en menor medida, de los fondos europeos, de convenios con empresas y de sus presupuestos.