La señalización de la muralla era una deuda con el monumento, por eso el PP está de acuerdo con que hayan sido colocados los postes. Sin embargo, cuestiona su ubicación y, sobre todo, la orientación que tienen, según afirmó ayer el concejal Juan Méndez. El edil de la oposición dijo que su grupo se congratula de la instalación de las señales, aunque sea en período electoral. A pesar deque numerosas personas le manifestaron que el diseño elegido incluso puede ser peligroso, matizó que no objetan nada porque fue una elección de un técnico que, en todo caso, sólo puede ser cuestionable. Sin embargo, citó casos concretos de señales que, a su juicio, no prestan el servicio para el que fueron colocadas, que es, básicamente, facilitar el acceso de los visitantes a la muralla. La de la porta de Santiago está orientada hacia el callejón do Merlo, por el que apenas transita gente, y menos aún los turistas; la de la porta Miñá está escondida en el jardín, lo mismo que la de la estación de autobuses, orientada hacia el colegio; la de la porta Falsa informa a los vecinos de la calle Conde y la de la Rúa Nova está detrás de una cabina de teléfono.