El imputado, para el que solicitan cuatro años de prisión, fue acusado de reaccionar violentamente porque le negaron tabaco durante una noche de movida
24 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?icen que fumar mata y no dar tabaco cuando alguien lo solicita parece que también puede tener duras consecuencias. Dos jóvenes lucenses acabaron con serias magulladuras debido a la paliza que les dieron una noche de movida porque, según su versión, se negaron a dar un cigarrillo a un madrileño. Encima les llamaron cutres y agarrados. Como presunto autor de los hechos fue juzgado ayer David Sanz Fernández, de 24 años, para el que la acusación particular pidió cuatro años de cárcel por dos delitos de lesiones. El fiscal, por su parte, reclamó la mitad. Los hechos sucedieron sobre las dos y media de la mañana del 6 de julio de 2000 en las proximidades del cuartel de la Guardia Civil, en Lugo. Según el fiscal, David Sanz Fernández agredió a Miguel Rodríguez Cabanas, al que le dio un puñetazo en un ojo y que tardó 23 días en curar y a Adrián López, que recibió numerosas patadas que le ocasionaron una fractura costal que le supuso estar 40 días en recuperación.El acusado dijo que hubo una discusión que acabó en pelea porque pensó que los jóvenes lucenses podían pegarle a su prima. David reconoció que le arreó un puñetazo en un ojo pero negó que hubiese agredido a Adrián. La causa, del altercado fue, según el culpado, que los lesionados les pidieron un cigarrillo y negó que fuese al revés como luego contarían los perjudicados. También explicó el acusado que uno de los jóvenes le golpeó la furgoneta y que, además, le dieron una patada y zarandearon a su prima. «No me explico como es posible que uno de ellos acabase con una costilla rota porque yo no soy capaz de hacerle eso a nadie», indicó. Versión distinta La versión que ofercieron los dos perjudicados fue totalmente diferente . Miguel Rodríguez explicó que David se encontraba en el interior de una furgoneta y que cuando pasaron a su altura les pidió tabaco que no le dieron porque no fuman. «Nos llamó ratas y dijo que estos gallegos no tienen tabaco. Posteriormente yo, para hacerle ver que lo sentía le intenté dar la mano pero subió la ventanilla», añadió. Hasta ahí discurrió la primera fase del percance. Cuando ya se habían marchado, el acusado apareció corriendo con otras tres personas más y fue cuando supuestamente consumaron las agresiones. «A Adrián le dieron todo tipo de golpes con saña. Luego se marcharon corriendo y fueron localizados por la Policía Municipal circulando por dirección prohibida», declaró Miguel Rodríguez. La versión del otro joven que se vio involucrado en los hechos fue similar a la de su compañero. Después de las agresiones acudieron a la Clínica Dinan para ser atendidos. El abogado de la defensa trató de demostrar que su cliente no agredió a Adrián y que si las heridas fueron tan espectaculares como los jóvenes decían tardaron demasiado tiempo, más de dos horas, en procurar atención médica. El fiscal pidió que David indemnizase a las víctimas con 2.193 euros y la acusación particular con 3.200. El Ministerio Fiscal también anunció que imputaría en los hechos a Silvia Eiras Fernández, a la cual no pudieron notificar por desconocer su domicilio en Madrid. Los dos jóvenes que declararon en la vista oral indicaron que la muchacha también participó en la agresión de que fue objeto Adrián López Fernández.