PSOE, BNG y PP presentaron ayer en la Diputación sus respectivas mociones contra la guerra El popular Agustín Baamonde propuso,sin éxito, votar una propuesta conjunta
24 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?on pocas las ocasiones en que las manos de los diputados provinciales del PP no se alzan al unísono para apoyar una propuesta que secunda el presidente. La anunciada guerra liderada por Estados Unidos contra Irak desencandenó ayer una situación en la que los sentimientos derrocaron a la disciplina política. El protagonista fue el alcalde de Muras y diputado del PP, Issam Al-Nagm. Su irrefutable mayoría absoluta en el Concello no le impidió abstenerse en la votación de cada una de las mociones contra la guerra presentadas por el PSOE y el BNG, e incluso en la del PP. La propuesta popular fue la última en presentarse y ser defendida por el diputado Agustín Baamonde, que instó a la oposición a respaldar una propuesta conjunta y sin matices políticos. Desde las filas nacionalistas y socialistas obviaron la sugerencia -similar a la prevista hace varios meses con motivo del Prestige - y apoyaron sus respectivas mociones. Tras aprobar la modificación de los estatutos del consorcio local de Os Peares y otras correcciones de obras, las contrataciones de la Diputación para realizar obras de regeneración en el litoral lucense propiciaron un debate entre el presidente Francisco Cacharro y el diputado del PSOE, Xaime Cancio.Cancio preguntó repetidamente por los criterios de reparto de contratados por los distintos concellos y pidió que se adaptaran estos sueldos al convenio colectivo del organismo provincial y que se prolongaran los contratos hasta diciembre. Cacharro recordó que ya se había conseguido una prórroga de los empleos y aseguró que el reparto de personal se ajustó a la memoria de obras presentadas por cada concello. Y mientras Cancio reprochaba al presidente que todavía no había visitado la zona afectada, Fernández Haro (BNG) calificaba la actuación de la Diputación de «electoralista». No faltaron refranes en un pleno en el que Cacharro insistió en que las propuestas para el hospital de San José se deben abordar en otros foros y no en la prensa. La moción del BNG de dedicarlo a usos universitarios no prosperó y Fernando Blanco entendió que dar ideas «parece que molesta». Cacharro agradeció irónicamente la aportación de ideas, pero recordó que existen otros proyectos.