Los vecinos del barrio de Torre, en Guitiriz, no daban crédito a lo que veían sus ojos en la mañana del pasado domingo. La tierra que una empresa trasvasa desde ese lugar a las obras del área de servicio en construcción en la A-6 había entrado en sus viviendas. La causa fue la crecida en el nivel de una balsa, creada para frenar el abundante agua que brota en el lugar del que extraen la tierra, por las recientes lluvias, que provocaron la rotura de la balsa y que el agua arrastrase todo cuanto encontraba en su camino. Los afectados subrayaron que aunque los daños fueron cuantiosos, las consecuencias podrían haber sido mayores si aumentara la intensidad de las precipitaciones, ocasionando una catástrofe con el desplome de los taludes. Además, la tierra se extendió por la pista que atraviesa la zona, haciéndola intransitable, y por las fincas próximas, estropeando sus diferentes cultivos. Los vecinos indicaron que la ejecución de las obras provocó que un pozo se secase y en la tarde de ayer una pala derribó un muro de una vivienda próxima.Los afectados manifestaron que con anterioridad ya habían expresado su malestar a operarios de la empresa por los problemas e incomodidades que les ocasionaban. Sostienen que tenían serias dificultades para desarrollar su vida cotidiana. Incluso, afirmaron que el pasado jueves contactaron con la alcaldesa para advertirle de la situación, «pero pese ás promesas de interesarse polo tema, nin se acercou polo lugar», afirman los vecinos, que confirmaron la presencia de un policía municipal.Después de sus intentos por reconducir la situación a la normalidad, nueve vecinos se personaron el lunes en el cuartel de la Guardia Civil de Guitiriz para denunciar lo sucedido y comunicar los desperfectos ocasionados por la empresa Otero Construcciones. Añadieron que por la pista que atraviesa Torre transitan los camiones de la compañía que extrae tierra en los alrededores del barrio para rellenar los laterales del área de servicio de la A-6. Apuntaron que la tierra acumulada en el camino tenía más de diez centímetros de espesor y que el agua que corría con gran fuerza por la pista la habían eliminado. Además, las cunetas estaban ayer cubiertas de lodo, lo que dificultaba el paso de las aguas pluviales. Todos los días se encuentran piedras tiradas en ese camino, lo que les obliga a retirarlas. Lo mismo hicieron el domingo y el lunes con la tierra acumulada en sus casas y en la pista después de romper la balsa. El BNG local ya denunció en octubre la situación en la que se encontraba la N-VI, en la salida de Guitiriz, por este trasvase de tierra, y del peligro que suponía para sus usuarios. El concejal nacionalista Roberto Santamariña anunció que en la jornada de hoy presentará una propuesta para que el Concello exija responsabilidades a las empresas que ejecutan estas obras, así como las de mejora del vial que une Momán con Parga.