El Rectorado espera tener 9.500 alumnos, pero por el momento sólo hay 8.149 matriculados La Xunta aporta financiación en función del número de universitarios
02 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Las estimaciones del Rectorado sitúan al campus de Lugo en 9.500 alumnos y al total de la Universidade de Santiago en 36.000. Pero, en privado, ya reconocen que será difícil llegar a los 35.000 universitarios. A fecha del 29 de noviembre, el campus lucens contaba con 8.149 matriculados, aunque desde el Rectorado se informa que habrá incrementos diarios, derivados del proceso de adaptación a los nuevos planes de estudios de la Escola Politécnica Superior, y de las titulaciones de Economía e Administración de Empresas. Pero, siguiendo el proceso de descenso en el número de alumnos que ha sufrido la Universidade de Santiago, las cifras pueden estar cercanas a poco más de nueve mil alumnos, o lo que es lo mismo, a los números de los años 1995 y 1996. El pasado curso se rondó los 9.700 alumnos gracias a las aportaciones hechas por los estudiantes del tercer ciclo, dado que, cerrada la matrícula, la cifra se situó en 9.374. Esta bajada de alumnos provoca graves consecuencias para la Universidade de Santiago y para la provincia de Lugo. El descenso demográfico se deja notar en las aulas universitarias, además de afectar a la economía de la capital lucense. Pero también tiene un efecto sobre la financiación que maneja el Rectorado santiagués. Para el presente curso, la USC tiene que vivir con el plan plurianual de financiación que le aporta la Xunta, con las matrículas y con los convenios que firma con administraciones e instituciones privadas. Tal y como publicó la pasada semana La Voz de Galicia en la edición de Santiago, la Universidade pierde unos 180.000 euros por cada cien alumnos menos. El actual acuerdo de financiación destaca por aportar una cantidad de dinero en función del coste por crédito impartido. El precio de cada crédito se calcula con la suma del coste del profesorado, del profesorado y personal, y de los bienes y servicios. Si el campus lucense llegase a perder para este curso unos 500 alumnos con respecto al anterior, algo factible dado que las estimaciones están en poco más de 9.200 frente a los 9.700 del pasado año, las titulaciones lucenses podrían perder nueve millones de euros, unos 1.500.000 millones de pesetas. El plan de financiación estará en vigencia hasta finales del 2003. La Xunta y las universidades tendrán que pactar un nuevo acuerdo. El documento O sistema universitario galego: balances e perspectivas , presentado por el Idega en el mes de mayo, establece recomendaciones sobre cuál debe ser el gasto por estudiante en los próximos meses. Se propone fijar el gasto para educación en relación al PIB y al gasto por alumnos, situando el porcentaje en un 1,1% durante el 2003, o lo que es lo mismo, 1.200 euros más por estudiante.