Las copias de documentos judiciales e informes médicos fueron encontradas por un hombre que se dedica a recoger cartones y los entregó a la policía local
20 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Si alguno de los interesados cuyos nombres figuraban en las copias de expedientes de invalidez que aparecieron tirados frente al edificio de los nuevos juzgados supiera que entre los doce casos estaba el suyo, seguro que no estaría nada satisfecho. Que alguien pueda acceder con total impunidad a datos privados y que los consiga sin ninguna dificultad porque diligencias, informes de todo tipo de especialistas, fotocopias de DNI, direcciones, teléfonos y otros datos de la esfera de la intimidad personal se encuentran al alcance de cualquiera resulta preocupante. Y si esos son documentos que maneja una instancia judicial, más. No es la primera vez. Hace unas semanas aparecieron expedientes médicos en una chatarrería de As Arieiras, que se habían despistado de unos archivadores del Sergas. Las copias, con el sello del Juzgado de lo Social número 1 las encontró un hombre que habitualmente busca cartones en los contendedores para vender . Se las encontró tiradas en el suelo, en doce grupos grapados, con copias de informes médicos de todo tipo. Pensó que aquello no debería de estar allí y avisó a un sobrino político para que comprobara la importancia de los papeles que estaban tirados. Su sobrino avisó a los medios de comunicación. La policía local, que se hizo cargo de las copias de los expedientes, apareció poco después. Habló con la persona que los encontró y un agente examinó con una linterna el interior de los dos contenedores, el de papel y cartón y el de vidrio, pero no contenían nada parecido a lo que estaba en el suelo.