«Ahora necesitamos un capitán, ni salvadores ni los de siempre»

LUGO

«Yo no quiero líos. Nunca los quise. Traté de arreglar siempre las cosas por la vía del diálogo, porque me parecía que las distancias no eran tan insalvables»

24 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de la Asociación Provincial de Promotores y miembro del comité ejecutivo de la CEL tomó su decisión después de asistir a la reunión de las juntas de gobierno y de presidentes. Se mostró avergonzado del espectáculo que presenció, que califica de desagradable y duro. Vilela cree que se ha llegado a un punto sin retorno y que la única salida es que tome las riendas de la patronal lucense un equipo ajeno a los dos grupos enfrentados. -¿Cómo tomó esta decisión ahora ? -Yo no quiero líos. Nunca los quise y siempre traté de que se arreglaran las cosas por la vía del diálogo, porque me parecía que las distancias no eran tan insalvables. En la reunión salieron a relucir cuestiones de tipo personal. Fue muy desagradable y muy duro. Casi, casi diría que sentí vergüenza de ser empresario. -Usted dijo al inicio de la crisis que seguiría con Martínez Dapena. -Sí, pero ayer ya comuniqué mi decisión. Ya dije que iba a presentar la dimisión. No encontré otra salida. -¿Cuál piensa que puede ser la solución en este momento? -Este barco tiene que cogerlo otro capitán. No puede ser ni un salvador de la patria ni uno de los de siempre. Tiene que haber elecciones y entrar gente nueva. -Pero si las cuentas son las que son... -Hay que tener en cuenta que están en consonancia con los servicios que se prestan. Ahí hay dos visiones diferentes de una misma situación. Yo cuando empecé en mi profesión no debía nada y ahora, cuanto más mueves, más debes. Se hacían muchas cosas y la organización está endeudada. -¿Y sobre la polémica de los locales del Cise? -A lo mejor puede parecer caro el alquiler. Algo caro parece, pero hay que tener en cuenta que en el acondicionamiento se gastaron 50 millones de pesetas y ese dinero habría que amortizarlo. Yo, desde luego, no lo hubiera hecho de esa manera, pero hablo a título personal. También se habló de las sociedades en las que participa el anterior presidente. En Abeiro hay muchos socios, yo puedo decir veinte nombres, y en Polusa también, hay mucha gente. La cosa se sacó toda de madre y no tenía que haber pasado nunca lo que ocurrió.