Un vecino de la aldea de Pedreira, en Buriz (Guitiriz), se enfrenta a una multa de 9.720 euros, como presunto autor de un delito de quebrantamiento de condena. El acusado, Camilo Bello Río, de 44 años, fue detenido por la Guardia Civil conduciendo un R-4, a pesar de que tenía el permiso retirado por una anterior sentencia. La vista se celebró ayer en el juzgado de lo Penal número 2 de Lugo a cuyo titular el acusado manifestó que conducía debido a una emergencia. «Me encontraba mal y precisaba ir al médico. En el pueblo no hay teléfono, ni vecinos», recordó Camilo. También explicó que vivía solo en casa y que, además, por el lugar no pasa ningún autobús, ni tampoco hay taxis. La parada más próxima está en Guitiriz, distante a unos once kilómetros y a más de media hora de camino, según explicó en el juicio. «Pensé que me moría», señaló Camilo. Por eso, según su teoría, no dudó en coger el coche y marchar al centro de salud para que le atendiesen. No dijo nada a los guardias La versión ofrecida por el acusado tiene un inconveniente y así lo puso de manifiesto el fiscal en sus conclusiones: cuando fue detenido no les dijo absolutamente nada de lo que le sucedía a los agentes de la Guardia Civil. El representante del Ministerio Público recordó que Camilo fue descubierto cuando volvía del médico, no cuando iba. Por eso pudo haber dejado su vehículo y utilizado un taxi para volver, explicó el fiscal. «Se trata de una argucia para evitar la condena», señaló. La letrada que defendió al conductor dijo que concurría el estado de necesidad, con el concurso de la actualidad y eminencia de una dolencia. Además, señaló, había un parte de la médica que atendió a Camilo cuando acudió al centro médico de Guitiriz el 12 de febrero del año pasado. Camilo Bello Río había sido condenado por el Juzgado de lo Penal número 2, en el año 1999, por un delito contra la seguridad del tráfico, con seis meses de multa y la retirada del carné por dos años. Por otra parte, durante el pasado fin de semana, la Guardia Civil detuvo a A. P. F., de 32 años, vecino de San Estebo de Camoira, en Lugo, por manejar un ciclomotor teniendo retirado la correspondiente licencia. El hecho se produjo en el kilometro 506 de la N-VI el pasado sábado. En la madrugada del domingo fue detenido también F. J. P., de 40 años por conducir bajo el efecto de bebidas alcohólicas. Dio una tasa de 0,91. 9191