De las 4.064 quejas que recibió el Instituto Galego de Consumo (IGC) durante los seis primeros meses del ?ño, 932 corresponden a la provincia de Lugo, lo que la sitúa en tercer lugar, por detrás de las 1.783 y 1.050 que se registraron en A Coruña y Pontevedra, respectivamente, y por delante de Ourense (299). De todos los conceptos en los que se subdividen las reclamaciones, son los servicios de energía eléctrica, gas, vapor y agua caliente los que acaparan más de las tres cuartas partes de esas 932 quejas, en total 656, mientras las 276 restantes se reparten entre sectores como las telecomunicaciones, la alimentación, los electrodomésticos y la ropa. La vivienda, contrariamente a lo que cabría esperar, es uno de los asuntos por los que los lucenses reclaman menos. En la zona rural del municipio de la capital y en algunos barrios, las deficiencias en el suministro se dejan notar prácticamente a diario y ocasionan numerosos problemas a los vecinos y a los industriales. De otra parte, el Ayuntamiento de Lugo ejecuta un plan para la eliminación de puntos negros en el alumbrado público. En la zona urbana inauguró recientemente la iluminación del paseo del Miño, una actuación que había sido demandada en numerosas ocasiones desde distintos ámbitos sociales.