Dice que la versión de Cacharro sobre el encierro de marzo no es cierta La reacción de Francisco Cacharro al encierro protagonizado por los socialistas en la Diputación el 14 de marzo fue desmesurada y recuerda a otra de Ariel Sharón, según el PSOE, que calificó la explicación del presidente de «paranoide».
30 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El informe remitido por el presidente de la Diputación al Valedor do Pobo relatando los hechos del encierro protagonizado por los diputados provinciales y otros cargos socialistas es «paranoide» según el calificativo utilizado ayer por el secretario general lucense, Ricardo Varela, y por el portavoz provincial, Manuel Martínez. Ambos dirigentes dieron a conocer el relato de los hechos remitido por la institución provincial al Valedor, que a su vez les envió una copia. Ambos socialistas consideran que la reacción del presidente incomunicándolos con el exterior fue igual de desproporcionada que la del primer ministro israelí con los palestinos encerrados en un monasterio de Jerusalén. Según Varela y Martínez, el relato de los hechos enviado por el presidente de la institución al Valedor es «paranoide» y no cuenta la verdad. Lo consideran ofensivo para determinadas personas, como los integrantes del servicio del 091, el médico que atendió a uno de los encerrados y la Policía Local de Lugo. Los representantes socialistas negaron que el día anterior hubiese rumores de que iban a encerrarse en la Diputación porque la decisión fue tomada con posterioridad en la sede del PSOE. También negaron que los servicios sanitarios entrasen para pasarles comida. Martínez Núñez dijo que con su actitud, el presidente de la institución les prestó una ayuda «inestimable» para llamar la atención sobre el reparto injusto de los fondos del Plan Operativo Local, que era el motivo del encierro. También se refirió «á obsesión de Cacharro co Concello de Lugo», en alusión a un párrafo del informe de la Diputación en el que explica que la sesión duró una hora porque los grupos consumieron el tiempo máximo que fija el reglamento, aunque con el reglamento del Ayuntamiento lucense, «por exemplo, e esgotando os grupos políticos os seus tempos de intervención o pleno tería durado, como máximo, doce minutos». Ricardo Varela discrepó también del informe de Cacharro matizando que él estuvo intentando ponerse en contacto con el presidente de la Diputación, pero estuvo los dos días missing . También matizaron que dos personas pasaron 24 horas sin comer nada.