La juez le impuso un año de cárcel, amparándose en el testimonio del árbitro La Audiencia Provincial ratificó una sentencia de la titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Lugo que condena con un año de cárcel al jugador de un equipo de balonmano que, en el transcurso de un partido amistoso, agredió al portero del equipo rival. El testimonio del árbitro fue decisivo para la imposición de dicha pena que fue rebajada en un año en relación con la que pedía el fiscal.
14 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El testimonio ofrecido por el árbitro del partido de balonmano que disputaban los equipos Reyes Magos y Nós en la madrugada del día de los Inocentes de 1999 fue decisivo para que la titular del Juzgado de lo Penal número uno condenase a un año de cárcel a Rubén Vallecas Rodríguez, miembro del segundo de los equipos. En un lance de la confrontación, el acusado agredió al portero del equipo rival, Luis Rodríguez Núñez. El árbitro había manifestado inicialmente que el encontronazo no había sido casual, si bien esta contundente manifestación quedó diluida durante la celebración del juicio oral. De todos modos, la juez concedió credibilidad suficiente a sus manifestaciones inciales que «avalan las ya expuestas por el perjudicado y los testigos llamados a su requerimiento para quebrar el principio de presunción de inocencia», señala el fallo del recurso presentado ante la Audiencia. La confrontación deportiva formaba parte de un maratón de varios deportes que se jugaba en un polideportivo del polígono de O Ceao. La versión que, en todo momento, sostuvo el acusado hacía referencia a que la lesión ocasionada al portero contrario no había sido intencionada. Comentó que se produjo cuando se estaba levantando de la pista después de una caída que se produjo al meter un gol. Luis Rodríguez, el portero, dijo que el acusado había entrado en el área «arrasando» y que el cabezazo que le dio en la cara fue intencionado.