Cuando el AVE sigue luchando con montañas y mesetas

La Voz

LUGO

FELIPE MOLINA

XAVIER LOMBARDERO TEMAS DEL PAÍS La política apura el paso hacia Madrid pero no a través del próspero Cantábrico

24 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Hubo un tiempo en que el futuro del país pasaba por tener tren, muchas líneas de tren. Ocurrió en la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del XX y por entonces algunos políticos locales de aquel turnismo liberal-conservador, protagonizaban grandes guerras de intereses para traer los caminos de hierro. Al Conde Pallares, aquel vilalbés que negociaba en el más clásico estilo caciquil escaños, alcaldías y lo que fuese menester, le llamarían «localista» pero lo cierto es que hasta la fecha ningún prohombre se fajó como él para plantar en Lugo los raíles. Sobre las vicisitudes de los Ferrocarriles del Noroeste, con su larga sarta de pelotazos, incumplimientos, tráfico de influencias y fraudes con las subvenciones y concesiones, recomiendo vivamente los trabajos que sobre el particular publicaron Luis Rodríguez Rodríguez, O ferrocarril, unha frustración galega y Xosé Ramón Veiga O Conde de Pallares e o Ferrocarril de Galicia en el boletín del Museo Provincial de 1997. Mucho costó traer el vapor a Galicia aunque ya entonces se eligió la conexión desde la Meseta por Monforte, siendo el tramo A Coruña-Lugo el primero en abrirse. Los coruñeses, muy avispados, enseguida comprendieron que podían ser el puerto de Lugo y buena parte de Galicia, antes que Vigo. Y luego no renunciaron a conectarse con Santiago por donde ahora les llegará el AVE. Lugo aún hoy sigue siendo la única capital de provincia marítima de España sin conectar por ferrocarril con su costa. El Gran Central Gallego que uniría Rías Baixas con Ribadeo sufrió mil y un boicots y ya no digamos la conexión férrea de Santiago a Lugo por A Tieira. Y aquí estamos, comiéndonos un AVE que tendrá final de linea en Lugo (dudoso negocio a priori). No sabemos cuándo pero el objetivo es de hace siglos: conectarse a Madrid. ¿Alguien nos ha preguntado si lo que realmente necesitamos es imperiosamente un AVE a Madrid? Porque tras los esfuerzos de petroleras y fabricantes de automóviles, ahora tenemos la capital de España a tiro de cuatro horas y media en coche. Yo me pregunto por esa teima en ir siempre a Madrid perpetuando un modelo radial y centralista. Vayas donde vayas, acabas en Madrid pero puede que a nuestra economía e incluso a los fondos de cohesión les venga mejor un AVE a Europa por el Cantábrico que nos enlace con Gijón-Oviedo-Avilés, Santander, Bilbao, San Sebastián, París...y puede que sea más perentorio conectarnos ya por autovía y tren con Santiago y Ourense-Vigo. Necesitamos estructurar las relaciones con el entorno más cercano y abrir nuevos horizontes. El eje a Sarria-Monforte y el acercamiento a la costa (ahora los barcos ya venden en Celeiro y Burela y no en Vigo-Coruña) por Ribadeo hacia Asturias, es prioritario. Quedarnos fuera del Eixo Atlántico y perder los pies por un extraño AVE que va a Madrid pero no a Coruña es casi una frivolidad.