Es una de las más grandes concentraciones de edificios abandonados y en ruina en la capital lucense y está a punto de desaparecer. Cuatro casas del Carril das Flores, en las inmediaciones de la Ronda da Muralla, y una de San Roque están a punto de caer bajo la piqueta. Ayer comenzó la instalación de andamios, una tarea previa a los trabajos de demolición propiamente dicha, que, de acuerdo con las previsiones, se iniciará en la próxima semana. Los camiones de obra entrarán y saldrán a través de un solar de Ramón Montenegro, según explicó recientemente el concejal de Urbanismo, el socialista José Ramón Gómez Besteiro. Los propietarios de los terrenos tendrá que presentar en el plazo de pocos meses el estudio de detalle para la urbanización de esta zona de la capital. Todo indica que los edificios estarán en una línea más retrasada que la actual, para ampliar el carril das Flores y abrir así una vía acorde con las necesidades. Tráfico Uno de los aspectos que retrasó el inicio de los trabajos de demolición, según afirmó Gómez Besteiro en su momento, fue el hecho de que hubiese que modificar el plan de tráfico para la entrada y salida de camiones, de modo que no se viese afectado el tráfico en la Ronda da Muralla. Hace meses, el Ayuntamiento obligó a instalar medidas de seguridad en los edificios que van a desaparecer, para evitar riesgos a los peatones.