Esquinazo a la mercadotecnia

La Voz

LUGO

PRADERO

CHRISTIAN CASARES EN DIRECTO Las participantes en el taller «Emprego no fogar» aprenden cómo llenar el carrito sin vaciar el monedero

13 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Las apariencias engañan. Y resulta que la barra de pan que parece más barata no lo es. El truco está en ver los gramos que pesa el producto para descubrir cuál compensa. Las que atienden concienzudamente a la explicación son las alumnas del taller de Emprego no fogar organizado por Alar Galicia y subvencionado por la Consellería de Familia, Pormoción do Emprego, Muller e Xuventude. Y quien enseña como no caer en las trampas de la mercadotecnia que acaban llenando el carrito de la compra de cosas innecesarias, por extraño que resulte, es el propio director del Centro Comercial Carrefour, Francisco Domínguez Almellones, que parece encantado con la idea de enseñar a las alumnas cómo comprar sólo lo necesario, aunque lo acusen los beneficios del hipermercado. Los estantes situados en la entrada de las grandes superficies están plagados de productos que tienden a acabar en el fondo de la cesta de la compra sin que uno sepa bien por qué y para qué servirán una vez descargados en el hogar. Es el peligro de hacer una compra sin haber establecido un itinerario previo. Los productos frescos al final y siempre atentas a los precios. Mari Carmen, Mercedes y María están encantadas con la calse práctica. «Había algunas cosas que ya sabíamos, pero la explicación está siendo una maravilla», comentan. Lo del ojo del pescado para conocer si está fresco es todo un clásico, pero la compra selectiva de embutidos suena a tesis doctoral y no deja de tener su secreto, mientras que la explicación sobre mandarinas en la sección de frutería parece una clase magistral. En la sociedad actual el tiempo es oro. Tras una compra con itinerario calculado, la mejor opción para salir del hipermercado sin demora es elegir las cajas del centro para escapar del mundo del consumo -las de los extremos son las más demandadas, para desgracia de las cajeras-. Las alumnas no hacen cola porque no han comprado nada. Sin embargo, el hipermercado obsequia a todas con un lote de productos. Más barato no se puede.