ENRIQUE G. SOUTO EL PULSO DE LA CIUDAD El edil Méndez pretende que el alcalde publique un bando prohibiendo los petardos en Antroido
11 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El concejal Juan Méndez es hombre prudente y previsor. También es un hombre coñón, lo mismo cuando ejerce de concejal del Partido Popular que cuando aparca su circunstancia municipal y se dedica a sus cosas. Las ve venir, con mucha coña, pero las ve venir. Y lo que viene es el Antroido, la careta, el cocido, los petardos y una pesadez de estómago y de disfraces. A Méndez, aunque es coñón, no le gustan los petardos, esa artillería mínima, molesta y muy asustadora de niñas, de señoras que hace tiempo que dejaron de ser niñas y de señores con el alma y la víscera cardíaca un punto delicadas. Méndez, como edil previsor, quiere que el gobierno local ordene, mande y disponga con la antelación suficiente y la autoridad necesaria que los empadronados en el municipio se abstengan de adquirir, transportar y detonar petardos ruidosos y asustadores. -¿Y Orozco qué dice? Lo que tenga que decir lo dirá el señor alcalde mediante bando, que es documento muy municipal, si le hace caso a la sugerencia del concejal prudente, previsor y coñón. Lo malo es que ni la preocupación del edil ni el bando del alcalde, si finalmente lo publica, evitarán que la ciudad sea una sucesión de pequeñas explosiones, sustos y sobresaltos. Méndez no habla por hablar, que fue concejal de fiestas y sabe que las de Antroido son fiestas de mucho ruido, alguna suciedad callejera y desmadres parapetados tras la máscara. -¿Habrá muchas caretas? Muchas, pero no más que a lo largo del año. Más coloristas y divertidas quizá sí. Lugo es ciudad muy dada a la máscara y al petardo que explota en silencio. En el partido del edil Méndez, que es el Partido Popular de Lugo, hay esta temporada mucha máscara y mucho petardo en el camino que lleva al congreso. Necesitan un bando del alcalde Orozco -filósofo, socialista y también coñón- que ponga coto a tanto susto, sobresalto e incertidumbre.