Los permisos de construcción de viviendas en la zona urbana se redujeron a 9 pero hubo 42 en el medio rural El Ayuntamiento de Vilalba concedió 406 licencias de obras en el 2001, de las que 51 se corresponden con obras mayores, principalmente de construcción de nuevas viviendas. Aunque el número total de licencias de obras subió un 23,78 por ciento, manteniendo la línea ascendente de la última década, aunque la cifra de solicitudes para la construcción de nuevos edificios se redujo en un 19 por ciento. Este descenso se debió, principalmente, al autorizarse tan sólo 9 permisos de construcción de nuevos edificios en el casco urbano.
11 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN VILALBA Si el Ayuntamiento de Vilalba había tramitado un total de 328 licencias de obras durante el año 2000, el año pasado la cifra aumentó hasta las 406. Sin embargo, estas cifras globales precisan de algunas matizaciones, puesto que se redujo el número de solicitudes de obras mayores, al pasar de 63 en el 2000 a 51 del 2001. De ellas, sólo nueve se refieren a permisos de construcción de nuevos edificios en la zona urbana cuando un año antes era de 28. Por su parte, el número de obras mayores en el rural se incrementó en un año de 35 a 42 permisos. Respecto a obras menores, se pasó de 265 a 355 en un año. Las obras menores en el casco urbano fueron 76 en el 2000 y un año después pasaron a 99, mientras que las 188 de hace dos años se convirtieron en 256. El Concello vilalbés concedió un total de 329 licencias de obras en 1995, 336 en 1996, 339 en 1997, 370 en 1998, 337 en 1999 y 328 en el 2000. El alcalde, Agustín Baamonde, indicó que estas cifras evidencian que en los dos últimos años la curva de la construcción en el casco urbano alcanzó su máximo al agruparse solares para edificar, aunque también aclaró que en un menor número de edificios pueden construirse más viviendas. Apuntó que el incremento en la zona rural se podría deber a una mayor vigilancia de obras, a que sus propietarios deciden regularizar situaciones irregulares, además de que muchos prefieren derribar el edificio viejo y construir otro nuevo en lugar de hacer obras menores, y que vecinos del casco urbano construyen su segunda vivienda en el medio rural.