Los mataderos los rechazan cuando no los examinan los veterinarios de salud pública La asociación de tratantes de ganado reclama de la Xunta que arbitre soluciones para permitir que se pueda aprovechar la carne de los terneros que se rompen algún miembro en las explotaciones, o al cargarlo en los camiones. La actual normativa impide incluso que los dueños del animal puedan aprovecharlo para consumo propio.
21 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Según Enrique Otero, el presidente de la Asociación Galega de Empresarios de Gando, se están dando numerosísimos casos de terneros que rompen una pata en la explotación, o cuando los suben a los camiones para transportarlos. Los mataderos no sacrifican estas reses a menos que el veterinario de salud pública examine al animal cuando entra en la industria, lo autorice y certifique que se trata de carne apta para el consumo. Según Otero, estos profesionales están presentes en los días y horas en las que hay sacrificio y los animales se accidentan sin tener en cuenta esta circunstancia. Los tratantes, según apuntó Otero, quieren que la Xunta adopte decisiones al respecto que permitan que la carne del animal accidentado pueda ser consumida, ya que no presenta ninguna anomalía, salvo que el animal permanezca muchas horas con el miembro roto y le provoque una infección. La carne de ternero, si se tarda mucho tiempo en matarlo, perdería calidad. La propuesta cursada a la Xunta y sobre la que no han tenido respuesta consiste en que el matadero pueda matar la res con el certificado del veterinario clínico. Este documento ya es necesario en estos momentos para poder entrar en las salas de sacrificio. Otero insistió que después el veterinario de salud pública podría encargar las pruebas que deseara. De esta forma los dueños de la res podrían aprovechar su carne, tal como se hacía antes de que se pusieran en marcha las estrictas normas derivadas de la aparición de los primeros casos de vacas locas. Ahora no pueden hacerlo.