Todo quedó en un susto, pero pudo ocurrir un grave accidente. Poco antes de las cuatro de la tarde de ayer se desplomó el balcón del primer piso de la casa número 45 de la Ronda da Muralla, un edificio que aparentemente se encontraba en buen estado. Los técnicos municipales revisarán esta mañana el inmueble y probablemente inicien un expediente para que el propietario ejecute las obras necesarias. Al lado, sobre la casa 49 pesa un expediente de ejecución subsidiaria de obras de consolidación y sobre la número 48 se sigue un procedimiento similar. El concejal de Urbanismo, el socialista José Ramón Gómez Besteiro, comprobó personalmente el estado exterior de los edificios, junto con la arquitecta municipal. La policía local valló el tramo afectado.