Treinta silvicultores repartieron ayer por los bosques ochenta bolsas con huevos parasitados Varias plantaciones de eucaliptos de los municipios de Palas de Rei y Antas de Ulla fueron repobladas ayer con ochenta bolsas de huevos de «gonipterus», plaga que ataca a estos árboles, parasitados con embriones de la mosca «anaphens nitens», que se alimenta de los huevos de la plaga. Se trata de la primera experiencia de control de la enfermedad que se realiza en la provincia, aunque el año pasado ya hubo otra experiencia en As Pontes. El procedimiento, promovido por Silvanus, fue importado de Australia.
08 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Una agrupación de silvicultores integrada por una treintena de personas de los municipios de Palas de Rei, Antas de Ulla, Melide y Arzúa, realizó ayer la primera suelta de moscas anaphens nitens, que atacan los huevos de la plagagonipterus, que ataca a los eucaliptos de las variedades glóbulus y nitens. La suelta fue realizada por la tarde en una zona limítrofe de los dos municipios lucenses, con el asesoramiento de miembros de la agrupación de silvicultores Silvanus, y del sindicato Asaja, que promueven la iniciativa. Las ochenta bolsas con huevos de la plaga parasitados con los de la mosca, fueron colocados en árboles de parcelas contiguas, para conseguir la efectividad deseada, según señalaron. En la primavera será repetida la operación en esta zona. Actualmente hay dos focos de eucaliptos enfermos en la provincia. Uno está en la zona de A Mariña, y el otro abarca los cuatro municipios mencionados del centro de Galicia, tras entrar por el de Arzúa. Según explicaron representantes del sindicato Xóvenes Agricultores, las larvas de esta variedad de mosca se alimentan de los huevos de la plaga que ataca a los eucaliptos, controlando su reproducción. Posteriormente, las moscas se alimentan de polen, por lo que no causan mayores perjuicios a terceros, según el criterio de los promotores de la iniciativa. Según las mismas fuentes, la proliferación de estas moscas dependerá de la permanencia de la plaga, que al desaparecer lleva consigo la extinción de las moscas. Se trata de un control biológico que se realiza de forma natural desde siempre en Australia, continente del que proceden los eucaliptos y también las moscas. La plaga es un defoliador, que incluso puede dejar los árboles casi sin hojas, retardando su crecimiento e incluso haciéndolos secar. Actualmente España no puede exportar planta de eucalipto.