URBANISMO EN VILALBA PP, PSOE y BNG rechazan las acusaciones de oscurantismo en el proceso de modificación de las normas Eliminar ciertas prácticas en la construcción de edificios y alcanzar el mayor consenso mediante reuniones con los sectores implicados es la pretensión de los grupos municipales de Vilalba con las modificaciones urbanísticas que van a ser acometidas en los próximos meses. Sin embargo, entre la población hay algunas voces críticas, no sólo con la proliferación de irregularidades, reconocidas también por los partidos, sino con un supuesto «oscurantismo» mantenido por PP, PSOE y BNG.
10 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En la villa hay un convencimiento bastante generalizado de la existencia de abundantes casos de edificaciones que incumplen la normativa urbanística, sobre todo en lo referente al aprovechamiento bajo cubierta. Sin embargo, hay matizaciones con respecto al proceso a seguir para cortar esas irregularidades, e incluso acusaciones por parte de algún vecino de llevar la modificación de la normativa con «oscurantismo». De acuerdo con estas afirmaciones de algunas personas que se manifiestan preocupadas por los problemas urbanísticos de Vilalba, la reforma de las normas parece que se está iniciando con el mayor sigilo posible por parte de los tres grupos: PP, PSOE y BNG. Destacan como incumplimientos muy abundantes la existencia de hasta dos plantas ilegales en los inmuebles y la permanencia de los «cajones» de los ascensores más altos que los tejados. También se critica que el concello vaya a «dar carpetazo» a todos los casos, eliminando el problema por el sistema de su legalización. La necesidad de cumplir la normativa y la abundancia de irregularidades es reconocida por el alcalde, Agustín Baamonde, así como por los portavoces del PSOE, Martín Seco Cendán, y del BNG, Carlos Gómez Osa. Por el contrario, los tres rechazan cualquier acusación de oscurantismo en el proceso iniciado recientemente y se muestran convencidos de que hay que dar una salida legal al problema, pero matizando que no se puede confundir con algo parecido a una amnistía urbanística. Con respecto a este último aspecto, todos los representantes municipales rechazan que se vaya a dar esa situación. El alcalde asegura que la modificación propiciará todo lo contrario, ya que la pretensión es cortar de raíz cualquier abuso en las edificaciones. Martín Seco señala que hay una situación real que necesita una salida pero también hay que erradicar que se reproduzca. Por su parte, Gómez Osa asegura que, «en contra de dar carpetazo, hay unha proposta da comisión para evitar o que se está a dar agora».