Se venden colombianas a un millón

La Voz

LUGO

PRADERO

XOSÉ CARREIRA CRÓNICA La Guardia Civil detuvo a una pareja relacionada con la explotación de mujeres en dos clubes de alterne El turbio negocio de la prostitución en Lugo recibió un nuevo golpe. La Guardia Civil detuvo en los últimos días a dos personas relacionadas con la explotación de mujeres en dos clubes de alterne de las afueras de la capital. Los dos apresamientos forman parte de la operación que viene llevando a cabo el instituto armado desde principios de este año. Uno de los detenidos vendía, por 1.100.000 pesetas, colombianas a un establecimiento de alterne de O Corgo. El otro, una mujer, se encargaba de recaudar el dinero que las extranjeras obtenían en sus contactos con la clientela en un club ubicado en un viejo pazo de A Fervedoira.

31 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

En el sucio mercado de colombianas, que dominan las mafias, no hay inflacción. Los brookers de mujeres mantienen los precios de hace ya muchos meses. Quienes pujan en el parqué del abominable negocio de la carne, no pagan más de millón y pico por cabeza. Esa es la cotización media del año pasado y la que sigue imperando actualmente a tenor del resultado de las investigaciones llevadas a cabo por la Guardia Civil de Lugo que, el pasado jueves, detuvo a un hombre que vendía al Tritón, de O Corgo, sudamericanas por 1.100.000. M. A. D. G., de 29 años, vecino de Oleiros (A Coruña), fue detenido en Vilalba. Le imputan sendos delitos relativos a la prostitución y contra el derecho de los trabajadores. Presuntamente era quien captaba las jóvenes en Colombia, las traía a España y, posteriormente, las vendía en el club ya citado. Las averiguaciones de la Guardia Civil se remontan al mes de enero, después de que dos brasileñas llamasen a la representación diplomática de su país en España, alertando de que habían sido llevadas al mencionado club engañadas y estaban atravesando por una situación de total exclavitud. Les ofrecieron un puesto de camareras pero realmente su trabajo se desarrollaba fundamentalmente en la cama. Las brasileñas se encerraron en una habitación hasta que fueron localizadas por la Guardia Civil, siempre según la versión oficial. Además, en el club fueron halladas seis mujeres sudamericanas que no tenían los papeles en regla. En otra actuación fue detenida B. H. G., de 35 años, vecina de Lugo, por detención ilegal y por prostititución. Supuestamente esta mujer era la encargada de cobrar por los servicios que prestaban las mujeres en el Club O Pazo, ubicado en el barrio de A Fervedoira. También esta detención es consecuencia de una operación que el Emume (Equipo Mujer Menor de la Guardia Civil) inició el pasado mes de marzo cuando recibió la llamada de una colombiana, reclamando auxilio por encontrarse retenida en el citado club. Los investigadores descubrieron en el interior del establecimiento a 13 mujeres que se encontraban en el país irregularmente. Estaban retenidas hasta que pagasen un millón de pesetas que era la deuda que habían contraído con la organización. El dinero, según la Guardia Civil, lo tenían que abonar al propietario del club con los pagos obtenidos ejerciendo la prostitición. Las mujeres no tenían libertad para salir y, además, les habían retirado el pasaporte para que que no pudiesen abandonar el país. Fuentes de la Guardia Civil explicaron que las investigaciones en ambos clubes no estaban cerradas definitivamente. Siguen intentando localizar a otros posibles implicados en esta trama que genera beneficios millonarios a las distintas organizaciones. Según diversos expertos, en la provincia de Lugo trabajan al menos dos redes. Una de ellas se ocupa de traer mujeres sudamericanas mientras que otra se encarga de buscar mercados en los países del este de Europa y también de Rusia y Ucrania. De hecho, en algunos clubes lucenses trabajan mujeres de estas nacionalidades, aunque son minoría en comparación con colombianas, dominicanas y brasileñas, que son las que dominan en la noche.