En Castroverde se desató la tormenta

La Voz

LUGO

BENIGNO LÁZARE LA CRÓNICA El BNG se queda sin grupo municipal y sus dos concejales continuarán como independientes

10 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

No por probable dejó de sorprender la ruptura de los dos miembros del grupo municipal del BNG de Castroverde con la formación nacionalista, teniendo en cuenta que ambas partes demostraron de sobra durante el presente mandato la capacidad de aguante ante una situación de desacuerdo total con respecto a algo tan importante en un ayuntamiento como la actuación de la alcaldía. Ahora ambas partes justifican sus actuaciones y ofrecen una visión bastante distinta del alcance, con lo que la discrepancia ya no se limita sólo a la conveniencia de apoyar o no al alcalde socialista, y anteriormente nacionalista, Xosé María Arias. En los breves textos registrados por ambos concejales en las oficinas municipales señalan: «que desde a presente data, día 9 de xullo do 2001, este concelleiro deixa de representar ao BNG, pasando a actuar como concelleiro independente na citada corporación, coa finalidade de defender os intereses dos veciños e veciñas do Concello de Castroverde por enriba de calquera outra consideración». En otro comunicado difundido ayer por Miguel Rodríguez Fernández y Laura Torrón Fernández, matizan que esta decisión política y personal está motivada teniendo en cuenta la situación «realmente crítica» del Ayuntamiento de Castroverde, «razón pola que resulta imposible, ou cando menos presenta serias dificultades, o feito de ter que asumir determinadas directrices políticas do BNG». Aseguran que esto supondría avalar la actuación de una alcaldía «impresentable, que ten sometido ó Concello de Castroverde no máis absoluto desgoberno». Interferencias inadmisibles Miguel Rodríguez y Laura Torrón aseguran que la defensa de los pactos alcanzados entre el BNG y el PSOE tras las últimas elecciones locales para el conjunto de Galicia, «non poden nin deben interferir na loita contra a política corrupta e caciquil, nin fomentar prácticas baseadas na sumisión e no abstencionismo, totalmente contrarias aos lexítimos intereses xerais e demandas dos veciños». Reiteran su compromiso de seguir representando a los habitantes del municipio, continuando su actividad política «baseada nos principios democráticos que permitan o desenvolvemento económico e social de Castroverde». Como señalan los concejales, las discrepancias con la agrupación comarcal del Bloque fueron constantes desde el momento en que no asumieron los pactos alcanzados con los socialistas, que presionaron primero para que ambos ediles diesen al equipo de gobierno la mayoría que le falta, y para que abandonasen su postura de oposición frontal, después. Aunque él no admite motivos personales y compara los métodos del actual mandatario con los del ex regidor David González, con clara ventaja para éste último, Miguel Rodríguez no perdonó a Xosé María Arias la moción de censura que encabezó contra él cuando aún no iban transcurridos dos años del anterior mandato. Arias, por entonces concejal del Bloque, encabezó un nuevo equipo apoyado por dos compañeros que se fueron con él, otras dos del PP y por el socialista José Madarro, hoy primer teniente de alcalde. Antes de las últimas elecciones municipales, Arias Fernández ingresó en el PSOE, partido que resultó ser el más votado, aunque sin conseguir la mayoría absoluta. Durante estos dos años el ex alcalde nacionalista, que lleva catorce años en la corporación, se puso al frente de la oposición, integrada también por el independiente Eduardo Carreira y por el grupo del PP, que con frecuencia actuaron conjuntamente. La última vez que ocurrió esto fue para rechazar la propuesta del alcalde de erigirse en representante ante la asociación Terras do Miño, que coordinará los proyectos del Leader Plus en el centro de la provincia, forzando la convocatoria de otro pleno en el que eligieron a Carreira. Desde Lugo, el BNG pidió a sus representantes que apoyasen a Arias como representante municipal o, como mal menor, que se abstuviesen, petición que no fue atendida. Moción de censura En dirección contraria, tampoco la agrupación comarcal accedió hace dos meses a la propuesta de Miguel Rodríguez de presentar una moción de censura contra Xosé María Arias. El 20 de junio, el órgano de dirección lucense pidió a ambos ediles que presentasen la dimisión en un plazo de siete días, posibilidad que ellos habían reconocido, según afirma el responsable comarcal, Xesús Méndez, «pero logo cambiaron de criterio», dice. Ahora existen notables diferencias de criterio. Miguel Rodríguez dice que no dimitieron porque la asamblea local acordó por amplia mayoría que siguiesen como concejales independientes. Por este motivo, tampoco se considera fuera del BNG y dice que la agrupación local seguirá trabajando con normalidad en la misma línea. Xesús Méndez matiza que el único que abandonó la disciplina del Bloque fue el ex alcalde, dado que Laura Torrón no era militante. Al consello comarcal tampoco le consta ninguna votación en el órgano local para decidir los cambios en el grupo municipal, por lo que el responsable local de Castroverde, Eladio Carpintero, y los demás militantes siguen siéndolo. Eso sí, reiteró públicamente la petición a Rodríguez y a Torrón de que presenten la dimisión, poniendo fin a «un feito grave nun sistema democrático» y evitando un fraude «ós veciños».