XOSÉ CARREIRA EN DIRECTO Desalojado en cuatro minutos el geriátrico de Outeiro de Rei en un simulacro
04 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«Benedicto, ¿Onde prendiches lume?». Esta era la pregunta que le hacía ayer una de las empleadas del residencial Carlos IV de Outeiro de Rei, a uno de los ancianos que viven en la misma. Instantes antes, el centro había sido desalojado en sólo cuatro minutos en un simulacro de incendio en el que participaron los bomberos lucenses y también efectivos de la Guardia Civil. «Montaches unha boa», bromeaban con Benedicto en la cafetería del centro a la hora del desayuno. Desalojar un recinto de las características del de Outeiro no es una tarea fácil. Primero, la media de edad es de setenta y tantos. Segundo, los años no perdonan y los achaques de algunos no posibilitan una salida rápida. El director gerente del residencial, Jorge Alberto Jubelles DïAlesio, reconocía que muchos de sus inquilinos no son fáciles de movilizar. Con todo, la prueba de ayer, la definió como exitosa porque todo funcionó de acuerdo a los planes de emergencia elaborados en el centro. Aviso al 112 El dispositivo de ayer comenzó poco antes de las once de la mañana con una llamada al teléfono 112 de emergencia. Los bomberos llegaron al centro con rapidez con un coche escalera y un camión cisterna. El hecho de que arribasen a Outeiro con las sirenas en funcionamiento alertó a algunos vecinos que creyeron que algo grave estaba ocurriendo en el residencial. A través de la megafonía, para evitar la puesta en marcha de la alarma, los 81 residentes en el establecimiento fueron avisados para iniciar el desalojo. Ayudados por el personal laboral fueron colocados en zonas seguras. Algunos pasaron a lugares con puertas cortafuegos y otros salieron al exterior. Varios bomberos estiraron las mangueras y entraron rápidamente en el local para desalojar a uno de los residentes. Lo colocaron en una camilla y lo sacaron al exterior para ser evacuado en ambulancia. Con posterioridad, accionaron la escalera hasta el último piso del inmueble que funciona desde hace año y medio y que puede acoger hasta 216 personas. Después de los momentos de apuro, la tranquilidad volvió al centro. «Mellor que non houbese pasado nada», comentaba Benedicto. ¿Dónde está la tele? Manuel Parga Piñeiro, el hombre que fue evacuado por los bomberos, preguntaba si había estado la televisión. Quería ser protagonista de algún telediario pero no pudo ver cumplido su deseo. Posteriormente, los bomberos departieron con algunos de los residentes. El jefe del parque, José Cedrón; el concejal delegado del servicio, Francisco Fernández Liñares y también el alcalde de Outeiro de Rei, José Pardo Lombao, incorporado con posterioridad, efectuaron una visita a las instalaciones, acompañados del director gerente del residencial. Como paso previo al simulacro de incendio de ayer, en el centro fueron impartidas meses antes diversas charlas sobre medidas de seguridad por parte de especialistas en la extinción de fuegos.