Besteiro aseguró que la inversión final rondará los 170 millones de pesetas El Ayuntamiento se comprometió a acabar el parque del Sagrado Corazón antes de que finalice el mes de agosto. La inversión final rondará los 170 millones de pesetas, noventa de ellos destinados íntegramente a lo que es la creación del parque. Éste contará con tres pistas deportivas -dos para baloncesto y una para balonmano-, además de una para patinar y otra para correr. También habrá diversas zonas de juego infantil y, por el centro, si no dice lo contrario la Confederación Hidrográfica, discurrirá el Rato.
25 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El concejal de Urbanismo, José Ramón Gómez Besteiro, se comprometió ayer a tener finalizado el parque del Sagrado Corazón antes de que concluya el verano. El edil reconoció que los trabajos, que ejecuta la empresa Malvar, llevan muchísimo retraso. «La excusa es tan fácil como cierta: este invierno llovió tanto que era imposible avanzar. Pero ahora que parece que el verano se ha adelantado, recuperaremos el tiempo perdido», aseguró. En estos momentos, en la explanada que está llamada a ser zona verde, ya se han concluido los trabajos de demolición de estructuras, limpieza y relleno del terreno, con más de 15.000 metros cubicos de tierra compactada, para evitar entre otras cosas que este espacio, de por sí pantanoso, se convierta en un lodazal en cuanto lleguen las primeras lluvias. Entre lo que queda por hacer, destaca la ejecución de los paseos, de las instalaciones deportivas y de juego, plantar árboles y césped, instalar mobiliario urbano y embellecer los muros de cierre del parque. El edil destacó la inversión que supone este parque: 80 millones de pesetas para la compra de la parcela a la Compañía de Hidrocarburos, y aproximadamente otros 90 millones para ejecutar los trabajos en una superficie que supera los 21.000 metros cuadrados. «A xente ten que saber que cando este goberno local vendeu patrimonio, o fixo para mercar outro co que redistribuir a riqueza nos barrios», dijo. El Ayuntamiento financia el treinta por ciento de las obras, mientras que la Unión Europea, dentro de los fondos Feder para recuperación medioambiental de espacios degradados, se hace cargo del resto del presupuesto.